La imagen sagrada de la campeona mundial Yamileth Mercado
Ahora que es campeona súper gallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), la mexicana Yamileth Mercado le hace culto a una imagen sagrada, la de su figura cuando la despreciaron y se quedó sola frente a unos costales en el patio de su casa.
“Tuve un problema con un promotor, quien manipuló a mi entrenador; entonces me fui a mi casa y allí me entrené en el patio con un costal. A veces viajaba dos horas para hacer ‘sparrings’ con hombres porque no había mujeres peleadoras”, recuerda Mercado en entrevista a Efe.
Originaria de Chihuahua, norte de México, la púgil derrotó el pasado mes de noviembre por decisión unánime a la keniana Fatuma Zarika y se hizo del cinturón súper gallo, con lo que se confirmó como una de las peleadores latinoamericanas del momento, con 15 victorias, cuatro por nocaut, y dos derrotas.
“Estuve a punto de dejarlo todo, hace como dos años pasé ocho meses sin entrenarme, no quería saber de box. Me dediqué a mis estudios y posteriormente volví a retomar mi carrera del boxeo; me integré al equipo del entrenador Alfredo Caballero y ahí todo cambió”, cuenta.
Yamileth es un ejemplo cardinal de amor al boxeo. Aunque creció en una familia sin aprietos económicos, a los 10 años empezó a practicar el pugilismo sin otro motor que hacer caso a su corazón. Llegaron los pequeños torneos y luego de no tener oportunidades en el equipo olímpico de México, saltó al profesionalismo.
