BAKERSFIELD, California, EE.UU. (AP) — Un juez de California dictaminó el viernes que los guardias de prisiones estatales que trabajan en los entornos de atención médica de las instalaciones y sus alrededores deben vacunarse contra el coronavirus.
El fallo del juez de la Corte Superior del Condado de Kern, Bernard Barmann, no se extiende a todos los empleados de prisiones estatales, incluidos los guardias que trabajan en otros entornos.
En agosto, el Departamento de Salud Pública del estado había ordenado a los guardias, así como a otros empleados de prisiones y cárceles que trabajan en entornos de atención médica correccional, que se vacunen.
El día antes de la fecha límite para las vacunas la semana pasada, Barmann detuvo la orden del estado para los guardias, aunque no para los otros empleados, mientras consideraba los argumentos de la Asociación de Oficiales de Paz Correccionales de California contra un mandato de vacunación.
Pero el juez finalmente rechazó los argumentos del sindicato el viernes y les negó una orden judicial preliminar contra el mandato, según documentos judiciales en línea. El sindicato aún puede apelar su decisión. El Sacramento Bee informó por primera vez el fallo de Barmann el viernes pasado.
Según un studio por CalMatters, la mayoría del personal penitenciario rechaza la vacuna contra el COVID. ¿California debería permitirles?
Su respuesta fue muy clara: “No. Nunca lo haré” Así es como se siente un guardia de prisión en el Centro de Rehabilitación de California en Norco acerca de recibir la vacuna COVID-19, y no está solo.
Está el oficial correccional del área de Sacramento con más de 15 años en el trabajo que “no cree en” las vacunas. Un sargento del norte de California con ocho años en el trabajo que “aprecia” que las prisiones ofrezcan la vacuna a los empleados, pero que aún no se siente cómodo tomándola. Un psicólogo penitenciario del sur de California que se siente protegido por haber tenido un caso anterior de COVID.
Todos, que hablaron con CalMatters solo bajo condición de anonimato, se encuentran entre el 57% de los empleados de prisiones de California que se saltan las vacunas contra el COVID gratuitas cuals han sido ofrecidas en el trabajo a partir del 10 de mayo, según datos del Departamento de Rehabilitación y Correcciones de California. Los expertos no creen que sea común que esos trabajadores elijan vacunarse en un lugar menos conveniente.
