El vertiginoso incremento de precios en varios productos ha perjudicado los bolsillos de diferentes sectores y grupos demográficos de Estados Unidos. Una nueva investigación del Banco de la Reserva Federal de Nueva York dice que los consumidores hispanos y negros tienden a gastar más en las categorías que presentan algunas de las tasas con inflación más alta.

En los últimos 12 meses, hasta mayo, la inflación al consumidor registró un aumento del 8.6%. La gasolina ha sido uno de los ítems más golpeados. El precio del galón promedio rebasó en días pasados los $5 dólares a nivel nacional y apreció su valor más del 50% luego que hace un año valía $3 dólares. 

Datos del 2019 dicen que los consumidores negros gastaron más dinero en transporte y vivienda, pero menos dinero en comida y entretenimiento que los blancos. 

La inflación llevó a que el año pasado los autos usados incrementaran su valor en 40%, aunque ahora se ha reducido a 16%. Respecto a vivienda, las tasas hipotecarias del 5.78% y el valor promedio nacional de $450,000 dólares han rechazado a quienes en el pasado eran compradores potenciales.

La brecha de empleo para trabajadores hispanos está cerca de donde se encontraba antes de comenzar la pandemia. Sin embargo, esta mejora corre riesgo de revertirse a medida que la Fed siga subiendo las tasas para controlar la inflación. Esto debido a que hispanos y negros suelen enfrentar pérdidas laborales más profundas que los blancos, en especial cuando el mercado está ajustado.