El jefe de la diplomacia estadounidense hizo público su anuncio durante una reunión sobre migración paralela a la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en Lima.

“Estados Unidos entregará otros 240 millones de dólares en ayuda humanitaria bilateral para ayudar a recibir y atender las necesidades de los inmigrantes y de los refugiados de la región”, expresó el secretario.

Blinken detalló que estos recursos se destinarán a servicios de salud, de refugio y de educación, aunque también a reforzar las fronteras y la persecución de traficantes de personas.

“Este apoyo ayudará a las comunidades de acogida a integrar mejor a la población migrante”, dijo.

El secretario de Estado estadounidense hizo un llamamiento también a “trabajar juntos” para atender las causas de raíz de la migración, entre las que citó la inseguridad, la falta de oportunidades económicas, la crisis climática y la corrupción en la región.

Estados Unidos busca que países latinoamericanos frenen a los inmigrantes y convocó este encuentro para dar seguimiento a la declaración migratoria de Los Ángeles de junio pasado, en la que una veintena de países americanos se comprometió a frenar los flujos migratorios.

El objetivo de Washington es que los países de tránsito de inmigrantes y refugiados acojan a estas personas para que no lleguen a la frontera de Estados Unidos, que registra cifras récord de cruces de indocumentados.

Blinken puso como ejemplo los casos de Colombia y de Perú, que han acogido 2,4 millones y 1,3 millones de refugiados venezolanos, respectivamente.