Mary Hernández, cuya hija de 14 años paró en un hospital de Los Ángeles en junio pasado, después de que unas niñas la invitaron a comer unas botanas en forma de pescaditos, que contenían marihuana, dice que vive aterrada de que le vayan a ofrecer pastillas de fentanilo en forma de dulces u otros antojitos

“Hasta el pelo de la espalda se me eriza de solo pensarlo”, dice Mary, quien ha comenzado a tomar clases para padres con el fin de estar mejor preparada para apoyar a su hija sobre cómo detectar cuando una droga viene disfrazada de botanas o dulces.

“Tenemos que estar al pendiente de los hijos y hacernos amigos de ellos. Hay que hablar con ellos, preguntarles cómo les va. Estar presentes en sus vidas”.

La preocupación de los padres ante la devastadora epidemia de sobredosis por fentanilo que se ha vuelto común en Los Ángeles, se ha extendido a la comunidad hispana.

“Las drogas vienen de fuera, y entran todos los días a las escuelas”.

A la pregunta de qué está haciendo EUA ara prevenir que los estudiantes tengan acceso al fentanilo, voceros respondieron con un comunicado en el que el superintendente alberto M. Carvalho anunció que Noloxone (narcan) está disponible en todas las escuelas del kinder al grado 12.

La naloxona es una respuesta crucial para la personas que experimentan una sobredósis de sustancias como el fentanilo y revierte temporalmente los efectos de una sobredósis en situaciones de emergencia, dijeron.

A la pregunta de qué está haciendo EUA para prevenir que los estudiantes tengan acceso al fentanilo, voceros respondieron con un comunicado en el que el superintendente Alberto M. Carvalho anunció que naloxone (narcan) está ya disponible en todas las escuelas del kinder al grado 12. La naloxona es una respuesta crucial para las personas que experimentan una sobredosis de sustancias como el fentanilo y revierte temporalmente los efectos de una sobredosis en situaciones de emergencia,