Uno de los negocios ilícitos más redituables para los cárteles mexicanos, además del tráfico de drogas, es el “cobro de piso” a los traficantes de personas que, diariamente, cruzan a cientos o miles de migrantes que buscan llegar a territorio estadounidense.

Pero esto no solamente ocurre en la frontera con Estados Unidos, sino también en la región sur del territorio mexicano, por donde cruzan personas que salen de centro y Sudamérica en busca del sueño americano.

Así lo revela uno de los archivos hackeados a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en donde se presenta un diagnóstico de la migración irregular en el sureste mexicano, detallando que en esa zona operan nueve organizaciones criminales que, entre otras actividades, controlan el tráfico de migrantes.

Estos grupos delictivos, según el reporte de la Sedena, tienen presencia en los estados de Veracruz, Tabasco y Chiapas, siendo la última de estas entidades por donde cruzaron miles de venezolanos durante los últimos días.

Como parte de esta vigilancia, se detectó que el 30 de enero de 2021, “Don Pancho”, el líder de una célula dedicada al tráfico de personas desde Coatzacoalcos hasta Monterrey, pagó a “Choki” 40,000 pesos por liberar a cinco migrantes, así como a su colaboradora identificada como Karina, quienes estaban secuestrados en un hotel de Veracruz.

Asimismo, “Don Pancho” pagó 6,000 pesos por tres personas, presumiéndose que la cuota que realiza a “Choki” por permitirle trasladar a los migrantes por su área de operaciones es de 2,000 pesos (100 dólares) por persona, según se menciona en el informe.