Hija de vendedora ambulante sale lastimada durante ataque

Una vendedora ambulante que viajó desde Bakersfield hasta la comunidad de Inglewood para vender su comida durante un concierto que se llevaba a cabo en el estadio Sofi, tuvo la experiencia con el odio, cuando un agente de seguridad tiro los contenidos de su carrito cuando ella fue al baño y dejó a sus hijos encargados del puesto.

    El video de los hechos fue captado por varios espectadores que asistieron al concierto del vocalista del grupo Aventura. En el video se muestra como la comida de dos puestos había sido regada en la calle después de que Marvin Carroll, agente de seguridad que trabajaba para una agencia de protección contratada por el estadio. En el momento en que Carroll tiro el carrito, este le pego en la rodilla a la hija de la vendedora, que cuidada el puesto mientras su madre, Lesbia Morales, iba al baño.

   “Yo no sé qué es lo que causó el problema con este hombre,” dijo la señora Morales, dueña del puesto y madre de la pequeña que resultó lastimada. “Este evento me resultó en una pérdida de $500 y mi hija lastimada”

    Supuestamente era el final del concierto y personas estaban saliendo del estadio, los vendedores estaban listos para vender sus productos cuando Carroll vino hacia ellos y les dijo se movieran, según el video mostrado en la plataforma Tik Tok. Uno de los vendedores afectados indicó que se movieron para no estorbar, estaban prácticamente en la calle, cuando Carroll se les acercó nuevamente y dijo “¡Me quieren ver enojado, me quieren ver enojado!” al mismo tiempo que tiró los contenidos del carrito de la señora Morales al piso e hiriendo a su hija Marlene, de 12 años en la rodilla izquierda y los dedos de la mano derecha.

    “Agarró el carrito y me lo jaló, mi mano se quedó atorada por mis uñas y me lastimó” dijo la pequeña Marlene durante una entrevista con Telemundo. Según comentó la señora Morales, la pequeña esta traumatizada, no quiere ir a varios lugares y no quiere ver a los policías

     En el video se muestra como alguaciles del condado de Los Angeles calmadamente le dijeron a Carroll que se fuera hacia el interior del estadio, y no hicieron nada, indicando que el Departamento de Policía de Inglewood iba a tomar cargo de la situación.  Carroll fue despedido por esta situación.

    El día siguiente, se hizo una ronda de prensa organizada por miembros de la comunidad afroamericana y defensores de los derechos civiles convocaron esta ronda para que Carroll expresara sus disculpas a los afectados y a la comunidad por sus hechos.

   “Nunca fue mi intención en lastimar a los niños, quiero expresar mi perdón a ellos”, dijo Carroll durante la ronda de prensa. Miembros de la comunidad afroamericana que se encontraban con Carroll dijeron que admiten que él tuvo un lapso de juicio y tendrá que tomar clases de manejo de ira. En estos momentos no se sabe si Carroll tendrá que aparecer en corte ya que está bajo libertad condicional.

     “La narrativa falsa es que este fue un acto de odio o discriminación” dijo Skip Townsend, director ejecutivo de la organización 2nd Call, una organización con sede en Inglewood, California que tiene como misión reducir la violencia y de asistir en el desarrollo personal de individuos de alto riesgo. El señor Townsend indicó que el conoce a los hijos de Carroll y que ellos son latinos.

    La Sra. Morales indicó que esta es solamente una forma de calmar a la prensa y medios, ella nunca recibió información de que se iban a disculpar, nadie le llamó por teléfono para decirle lo que estaba pasando.

     Mientras tanto, miembros de la comunidad y en los medios, se han comunicado con la administración del estadio Sofi pidiéndoles que pagaran a los vendedores afectados la cantidad perdida de los ingresos de esa noche. Mientras tanto, el Departamento de Policiía de Inglewood ha dicho que no pueden comentar sobre investigaciones activas.