Tras al ser azotado por los fuertes vientos del huracán Otis, el puerto acapulqueño quedó destrozado, lo que fue un paraíso, lleno de turismo, ahora es una zona apocaliptica.

Hasta el momento se han reportado 27 muertes que muerieron a consequencia de los fuertes vientos y caidas de escombros de los edificios. Muchos de los edificios se cayeron encima de la gente.

La tormenta de categoría 5 golpeo el íconico balneario con vientos máximos sostendiso de 260 km/h (161.5 mph) y rachas de hasta 315 km/h (195.7 mph), y fue clasificado como uno de los peores y más fuertes huracanes que haya registrado en el Pacífico de la República Mexicana.

Las muertes fueron confirmadas por la Sra. Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadan del país durante una conferencia matutina de la presidencia.

La funcionaria indicó que la zona hotelera, mejor conocida como la zona diamante, se vio especialmente afectada y agregó que el sistema de alerta antisísmico también resulto dañado.

Por medio de los medios sociales, muchas personas han indicado que la telefonía, internet y gran parte del sistema eléctrico quedaron muy dañados por la tormenta que fortaleció el miércoles en pocas horas. Según se registraba, el puerto debió de haber sido azotado por una tormenta tropical y daban 3 horas de anticipo antes de su aterrizaje, sin embargo, la tormenta empezó a incrementar su poder y azotó al puerto en menos de dos horas.

Imagenes compartidas en Tik Tok y en otras redes, mostraban como los vientos viajaban por los pasillos de los hoteles a grandes velocidades. Los vientos rompieron ventanas, hicieron volar objetos fuera de las habitaciones.

La gobernadora del estado de Guerrero, Evelyn Salgado, estimó que el huracan dejo afectaciones en el 80 por ciento de los hoteles acapulqueños e informó que las autoridades están haciendo sus labores para reestablecer el poder electrico y reactivar las bombas de agua potable en la zona.

La Compañía de Luz y Electricidad, CFE, tenía a más de 1,300 empleados trabajando para restaurar el suministro electrico, hasta ahora unas 300,000 personas siguen sin electricidad.