El equipo de fútbol americano de Auburn sufrió una impactante derrota en casa, 21-14, ante los Golden Bears de California el pasado fin de semana, destacándose por un juego ofensivo desastroso, especialmente por parte del mariscal de campo Payton Thorne. El desempeño de Thorne fue preocupante, lanzando cuatro intercepciones que contribuyeron significativamente a las cinco pérdidas de balón de Auburn en el día. Sus dificultades llevaron a una de las actuaciones ofensivas más ineficaces en la memoria reciente de los Tigers. Thorne completó solo 14 de 27 pases para 165 yardas y un solo touchdown, pero las cuatro intercepciones opacaron cualquier éxito que tuvo.

Después de una prometedora primera serie ofensiva, en la que anotaron su único touchdown de la primera mitad, el resto del partido estuvo lleno de pérdidas de balón y jugadas fallidas, lo que genera serias dudas sobre el futuro de Thorne como el mariscal de campo titular. A pesar de que la defensa mantuvo a Cal sin anotar en el tercer cuarto, los errores de Thorne hicieron imposible una remontada. Un aspecto positivo de la derrota fue la capacidad de Dj Durkin para ajustar la defensa en el medio tiempo, lo que le dio a Auburn una oportunidad real de ganar el partido.

Con el equipo de Hugh Freeze habiendo perdido cuatro partidos consecutivos contra oponentes de FBS, es momento de preguntarse cuándo el cuerpo técnico considerará hacer un cambio de mariscal de campo para salvar la temporada. ¿Podría ser otro año desastroso para los Tigers? Con un número significativo de nuevas armas en la ofensiva, se está volviendo difícil para los aficionados de Auburn seguir aceptando un juego mediocre de lo que debería ser una ofensiva de alto nivel.

Esta semana los Tigers enfrentan a un duro oponente, New Mexico State, a las 6:30 p.m. en el estadio Jordan Hare. ¿Será este el momento en que veamos a Hank Brown tomar el campo por primera vez como QB1?