Deportación masiva atemoriza a indocumentados del campo
Delano, CA.- La temporada de la cosecha de la uva en el Valle Central llegó a su fin luego de haber pizcado las últimas viñas de esta fruta que se recolecta en el período de Julio a Noviembre de cada año. Pero hoy se cierne una amenaza sobre los trabajadores esenciales del campo, la deportación masiva anunciada por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump de lanzar una operación mayor desde su entrada a la casa Blanca en contra de indocumentados en este país.
Al termino de la cosecha los trabajadores del campo se muestran preocupados porque no saben a quien de los que trabajan año con año en los campos del área de Delano ya no volverán a ver luego de que se lance la Deportación masiva contra los indocumentados por parte de las autoridades correspondientes.
Para Luis N. originario de Oaxaca, México desde que supo que el Presidente Trump quiere intensificar deportaciones de personas que no cuentan con papeles legales, aumentó el temor “yo tengo tres hijos de 12, 10 y 9 años que son ciudadanos americanos, su mamá y yo trabajamos en el campo, imagínese si me llegan a deportar, quien les va a pagar la renta, la comida y sus necesidades básicas. Se quedarían solos, esas decisiones afectan a la población como yo”. De 45 años y con residencia en la ciudad de Delano subraya que “habrá persecución de gente trabajadora por todos lados, tengo temor de venir la próxima temporada a la pizca de la uva, en una de esas me agarran y me sacan, mis hijos se quedarían desamparados. Tenemos que trabajar para tener recursos para nuestras familias”.
Dijo que en la próxima temporada seguro que ya no va a ver a compañeros con los que trabaja en la pizca de la uva, nosotros somos muy unidos, trabajamos y en los breaks y lonche organizamos nuestras comidas, hay mucha hermandad entre nosotros, pero eso se acabó. Mi comadre Dolores dice que ella no va a venir porque si la deportan no hay quien responda por ella ya que su marido la dejó hace 15 y vive sola”.
En cuadrillas que laboran en un grupo de alrededor de 60 personas, al menos hay trabajando un 50% de personas que no tienen su residencia legal. Y se cuentan por decenas de cuadrillas que se distribuyen año con año entre los viñedos del Valle Central para cosechar la preciada fruta que es muy bien comercializada en California y en todo el país, incluso hay uva de exportación y uva que se destina a la elaboración de vinos tintos, blancos, rosados entre una gran variedad.
Cuando la pizca está en su apogeo los trabajadores esenciales del campo recolectan miles de toneladas de uva que es procesada, almacenada y comercializada posteriormente, entre los caminos de los viñedos se pueden ver camiones recolectores llenos de cajas de uva empacada que las sacan del campo y las llevan a los empaques para su procesamiento.
Entre la algarabía de las personas, en su descanso que tienen temprano, se organizan y se pueden ver como un día prueban las tradicionales pupusas de El Salvador, otro día llevaron Tortas de carnitas al estilo de Michoacán, México, también compartieron días después un sabroso pozole verde al estilo oaxaqueño, otro día le tocó el turno a la birria, al champurrado de Puebla, todo eso va a desaparecer cuando muchos de los indocumentados sean deportados al comenzar a aplicarse esa dura instrucción migratoria.
En la pagina de Ethnic Media Services se publica que Greg Chen, director senior de relaciones gubernamentales de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA), explicó las formas en que Trump podría intentar prohibir ciertas categorías de inmigrantes, utilizando criterios ilegales como la raza o la religión.
Sobre cifras, la nota de EMS señala que deportar a todos los inmigrantes indocumentados, que representan alrededor del 4,8% de la fuerza laboral de Estados Unidos en 2022, costaría alrededor de 315 mil millones de dólares y tendría un impacto negativo de entre el 4,2% y el 6,8% en el PIB, según estimaciones conservadoras.
Greg Chen dice que, con las deportaciones masivas, “estamos hablando de encontrar a las personas en sus comunidades”. “Las dos ramas del Departamento de Seguridad Nacional que se encargan específicamente de eso no tienen la capacidad. Es extremadamente caro. Tampoco tenemos la capacidad de detención. Se necesitaría un conjunto completamente nuevo de instalaciones de asilo y jueces antes de que las personas pudieran regresar a casa”.
Por su parte, Julia Gelatt, directora asociada de política migratoria de Estados Unidos, Migration Policy Institute (MPI), dice que la agenda de deportación propuesta por Trump afectará a ciertas áreas y fuerzas laborales más fuertemente que a otras, dependiendo de la participación de la jurisdicción con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Aunque estos comentarios prevén que podría haber retrasos en la aplicación de las deportaciones masivas, los trabajadores agrícolas ven la posibilidad de no retornar la siguiente temporada a las cosechas del Valle Central, ya que el riesgo es mucho dice Araceli Vivanco de Guatemala, “yo estoy legal, pero muchos de mis compañeros no y son ellos los que corren el riesgo, si ya no acuden por miedo al trabajo, las cosechas podrían echarse a perder y ya no estarían mis compañeros recolectando la comida de los campos”.
La incertidumbre está en el aire y mientras al termino de la cosecha de este año, los trabajadores agrícolas indocumentados se fueron a sus hogares reflexionando sobre la deportación masiva, ellos hacen posible la recolección de los alimentos del campo, son millones en el país que realizan esta tarea esencial para que la sociedad estadounidense cuente con lo necesario en las mesas de sus casas y puedan alimentar a sus familias.
