El Real Madrid recorrió 12,7 kilómetros menos que el Arsenal en el Emirates, y la diferencia aumenta a 14,5 kilómetros si se compara con el Bayern de Múnich de Flick. En la temporada actual, la distancia recorrida por los jugadores se ha convertido en un factor clave que distingue a los equipos. Mientras el Barcelona avanza con paso firme hacia las semifinales de la Champions, el Madrid se enfrenta a la necesidad de un milagro en el Bernabéu. Las diferencias entre ambos equipos son numerosas, pero la disposición física, el esfuerzo y la cohesión colectiva parecen ser los elementos más evidentes que separan a ambos clubes.

El Barcelona ha mostrado un nivel de esfuerzo físico destacado, como se vio en su partido contra el Borussia Dortmund, donde el equipo corrió 115,7 kilómetros. Pedri (11,5 km), De Jong (11,4 km) y Raphinha (11,1 km) fueron los jugadores que más kilómetros recorrieron, lo que refleja el compromiso y la cohesión del equipo. En contraste, el Real Madrid registró solo 101,2 kilómetros en su derrota contra el Arsenal, una cifra que está 14,5 kilómetros por debajo de la del Barcelona.

En el partido contra el Arsenal, el equipo de Mikel Arteta superó al Madrid tanto en el marcador como en el número de kilómetros recorridos. Los jugadores del Arsenal corrieron un total de 113,9 kilómetros, lo que dejó al Madrid atrás con 101,2 kilómetros, es decir, 12,7 kilómetros de diferencia. Esta brecha es comparable a la de tener un jugador menos en el campo. A pesar de que el Arsenal no fue el equipo que más corrió contra el Madrid esta temporada, fue el que más distancia le sacó, ya que este fue el partido en el que el Madrid recorrió menos kilómetros en la Champions.

De hecho, la tendencia de que los rivales corran más que el Madrid ha sido común en la temporada, con una diferencia promedio de 7,4 kilómetros. El único partido en el que el Real Madrid corrió más que su rival fue contra el Atalanta, con una diferencia mínima de 0,7 kilómetros (115,6 km frente a 114,9 km). Esta falta de esfuerzo físico en comparación con otros equipos ha sido una de las claves de las derrotas y actuaciones flojas del Madrid en la competición europea.

El partido contra el Real Sociedad también evidenció la falta de intensidad física del Madrid, ya que Mikel Merino, el jugador que más corrió en ese partido, recorrió 12 kilómetros, mucho más que los jugadores más destacados del Madrid, como Camavinga (10,5 km), Bellingham (10,3 km) y Vinicius (9,9 km). Además, el único jugador del Madrid que aparece entre los 30 futbolistas que más kilómetros han recorrido en la Champions es Valverde, en el puesto 15 con 120,1 kilómetros. Bellingham, por su parte, se encuentra en el puesto 32, con 110,3 km, y Rüdiger ocupa el 43º lugar, con 105,8 km.

A pesar de que varios jugadores del Madrid están entre los que más tiempo han jugado en la competición, su rendimiento físico sigue siendo una preocupación, ya que la distancia recorrida en los partidos ha sido un indicador clave de la falta de energía y cohesión en el equipo, un aspecto que podría ser determinante para sus aspiraciones en la Champions.