La confederación sudamericana de fútbol, CONMEBOL, está evaluando la posibilidad de llevar la final de la Copa Libertadores 2025 a un recinto fuera de Sudamérica, como parte de una estrategia para internacionalizar el torneo, incrementar derechos de transmisión y crecer el mercado global.

La Copa Libertadores es el torneo de clubes más prestigioso de América del Sur, y trasladar su partido decisivo fuera de la región implica un cambio significativo que podría alterar los hábitos de los aficionados, la logística de los equipos, y la comercialización de los derechos de televisión. Según la fuente, la decisión está vinculada a la nueva venta del ciclo de derechos 2027-30, y busca “mejorar el interés fuera de Sudamérica”.

Este posible movimiento genera debates: por un lado, la oportunidad de atraer nuevos ingresos y aumentar visibilidad global para clubes latinoamericanos; por otro, el riesgo de alejarse de los aficionados locales que han hecho del torneo un emblema cultural en la región. Además, implica retos logísticos para los equipos de Brasil, Argentina, Chile y demás participantes: viajes, horarios, adaptación al clima y ajuste de calendario.
En resumen, la decisión de CONMEBOL marca un espacio de transformación para el fútbol de clubes latinoamericano y plantea la cuestión de cuánto valor estratégico se asigna a lo local vs. lo global en la nueva era del deporte.