Por: Maria Marin Fui a comprar un cuadro para mi recámara. En la primera tienda que entré, me robó la vista una hermosa serigrafía de una pareja besándose. Pregunté el precio y dije: “¡ouch!”, así que continué mi búsqueda, pero no tuve suerte. Al final del día regresé a la primera tienda para comprar la […]
