Mientras todos los ojos estaban puestos en la final de la Copa América, en París la selección de Estados Unidos se coronaba por segunda vez consecutiva como campeona del Mundial de Fútbol Femenino.

Lo hizo tras vencer a Holanda por dos goles a cero, uno de ellos marcados por Megan Rapinoe, la estrella de este equipo. Rapinoe, además, ganó el Balón de Oro a mejor jugadora del torneo y también la bota de oro como máxima goleadora.

Pero sus logros se cuentan también fuera de las canchas. Antes de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, entregara los trofeos del campeonato, todo el estadio comenzó a corear al unísono “equal pay, equal pay” (igualdad salarial), una de las batallas que esta futbolista ha hecho suya.

 

Por la equidad

Rapinoe, de 34 años, lucha por la igualdad de salarios desde hace varios años. Y es que la brecha entre lo que reciben hombres y mujeres en este deporte es aún inmensa. Por ser campeonas del Mundial, la selección estadounidense recibirá US$ 4 millones, mientras que Francia, vigente campeón del fútbol masculino, se embolsó US$ 38 millones, casi 10 veces más.

“Hay que pasar a la etapa siguiente. Todo el mundo está preparado para que cobremos lo mismo”, dijo Rapinoe a la prensa.

Infantino ha tratado de evitar la polémica y ha anunciado que se duplicarán los premios para el siguiente mundial femenino, en el 2023. Sin embargo, para la capitana de Estados Unidos no es suficiente.

Eso hizo que, el pasado 8 de marzo, 28 jugadoras demandaran por discriminación a la Federación Estadounidense de Fútbol.

Rapinoe lidera estos reclamos y solicita que la institución iguale los sueldos y premios de ambos representantes del país.

Por ejemplo, por llegar a cuartos de final en el Mundial femenino, el equipo que capitanea Rapinoe obtuvo un bono de US$ 90,000. De haberlo logrado el combinado de varones, el monto hubiera sido US$ 550,000, según Money.

El principal argumento de quienes abogan por un incremento progresivo en los sueldos de hombres y mujeres en el fútbol están en las cifras que se manejan. En ese sentido, el Mundial Femenino de Canadá 2015 reportó ganancias por US$ 73 millones (incluyendo US$ 17 millones en publicidad en Estados Unidos), mientras que el último Mundial de Rusia 2018 dejó a la FIFA US$ 6,000 millones.

    Leave a comment

    Your email address will not be published. Required fields are marked *