El problema de la contaminación del aire a causa del gas natural es real
La Opinión apoya la transición fuera del uso de gas natural dentro de los hogares.
Un estudio reciente detalla el peligro que para nuestras familias constituye el uso de estufas a gas para cocinar, estableciendo que los niños que crecen en estos hogares son 42% más propensos a desarrollar asma que los otros.
El problema de la contaminación del aire a causa del gas natural es real. Su daño es peor para las comunidades de color y las familias pobres, donde un alto porcentaje renta sus viviendas, más pequeñas y en condiciones de excesiva aglomeración.
Por años, las estufas de gas han estado enfermando a nuestra gente. Si estuviesen fuera de las casas, la cantidad de contaminantes que emiten las harían ilegales. Pero los estándares para la calidad del aire interior son diferentes y aún no han sido modificados.
Más ciudades en California ya aprobaron nuevas ordenanzas que requieren la construcción de nuevas viviendas y edificios totalmente eléctricos a partir de 2021. La lista incluye a San Diego y San Francisco, así como Oakland y San José, que se agregaron el 1 de diciembre, totalizando 40.
Pero con la sola excepción de Santa Mónica, hasta ahora ninguna ciudad del condado de Los Ángeles, se ha plegado a este cambio histórico.
La oposición a este cambio durante años por parte de la industria del gas doméstico adopta diferentes formas, incluyendo azuzando el temor de la pérdida de empleos de la industria. Pero simultáneamente, el cambio inducirá nuevos buenos empleos que reemplazarán los perdidos.
También se puede alegar que para los latinos estos temas de justicia ambiental son lejanos.
Sin embargo esto no es así. Cuando se trata de la salud pública, el 70% de los latinos apoya cambios sustantivos para cambiar hacia la energía limpia, según una encuesta del Instituto de Políticas Públicas del estado.
Pero preocupa también que en su férrea oposición, la industria de los combustibles fósiles, que han invertido millones de dólares en cabildeo, puedan estar usando narrativas falsas simulando que hablan por los latinos. Como dijo un título de la semana pasada en el Los Ángeles Times, La industria de los combustibles fósiles quiere que creas que es bueno para las personas de color.
Una pesquisa periodística de Político.com arroja que SoCalGas ha invertido en organizaciones de la comunidad que terminaron enviando cartas en apoyo de que la solución climática preferida de la empresa, el gas renovable.
La Oficina de Defensoría Pública de California, parte de la Comisión de Servicios Públicos de California (CPUC), inició una investigación para establecer si SoCalGas usó fondos públicos para iniciar un grupo precisamente opuesto a que las ciudades eliminen gradualmente o prohíban el gas natural en los nuevos edificios.
El 6 de noviembre la senadora federal Dianne Feinstein y la congresista Nanette Barragán dijeron en una carta a SoCalGas que las acciones descubiertas por CPUC “pintan un retrato claro y profundamente preocupante de los intentos de SoCalGas de socavar sistemáticamente los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero”.
La empresa se ha defendido, alegando no haber hecho nada ilegal y recalcando la importancia de la infraestructura existente para el gas natural, construida a lo largo de muchos años y a un costo de billones de dólares.
Por todo esto, La Opinión apoya la transición fuera del uso de gas natural dentro de los hogares y su reemplazo por una mayor electrificación. Es hora de que Los Ángeles y el resto de las ciudades del sur de California apoyen la iniciativa y se comprometan a que las nuevas viviendas y edificios a partir de 2021 sean totalmente eléctricos.
