Los Ángeles, 1 feb (EFE).- California ha acelerado sus esfuerzos para sacar a los reos que permanecen en el corredor de la muerte de la cárcel estatal de San Quentin y trasladarlos a otras prisiones donde estarán con la población carcelaria general y se les permitirá trabajar, confirmó hoy martes a Efe la oficina del gobernador Gavin Newsom.

Los esfuerzos responden a la aplicación de la Propuesta 66, una ley estatal aprobada en 2016 que permite alojar a los reclusos condenados a muerte en otras prisiones, donde deben trabajar y destinar 70 % de sus ingresos a pagar restituciones a víctimas.

La medida llevará eventualmente al cierre del corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quentin, ubicada en el norte de California.

El objetivo de Newsom es extender el Programa Piloto de Transferencia de Reclusos Condenados, que ya ha sacado a más de 120 condenados del corredor de la muerte en San Quentin y el Centro para Mujeres de California Central, según datos proporcionados a Efe por el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California (CDCR).

El gobernador demócrata ha asignado 1,5 millones de dólares en el presupuesto del estado para que el CDCR busque propuestas para reutilizar las unidades de reclusión del corredor de la muerte de San Quentin.

“Significa que, por primera vez en la historia de California, las personas elegibles sentenciadas a muerte serán alojadas en áreas de población carcelaria general donde pueden tener más acceso a oportunidades laborales para poder pagar restitución a sus víctimas cuando corresponda”, destacó la oficina de Newsom en las declaraciones enviadas a Efe.

En los dos años en que ha funcionado el programa piloto se han recaudado más de 49.000 dólares en restitución para víctimas registradas, según la Oficina de Servicios de Derechos de Víctimas y Sobrevivientes. La idea es que el programa se vuelva permanente.

Vicky Waters, vocera del CDCR, explicó a Efe que los condenados en el corredor de la muerte no volverán a ser sentenciados y serán reasignados luego de revisiones exhaustivas que “tendrán en cuenta varios factores, incluidos su nivel de seguridad, su comportamiento y cualquier preocupación de seguridad”.

Desde que llegó a su cargo el 2019 Newsom emitió una orden ejecutiva que suspendía las ejecuciones en el estado. California no ha ejecutado prisioneros desde 2006. Actualmente hay 694 personas condenadas a muerte en el estado (673 hombres y 21 mujeres). EFE