Fueron varias las ocasiones en que Tom Brady reiteró que su meta era jugar hasta los 45 años, y tras un retiro exprés, el objetivo del quarterback de Tampa Bay se ha logrado este tres de agosto, cuando cumplió dicha cifra de edad.

Además de buscar su octavo Super Bowl, ‘GOAT’ ahora podría pensar en obtener uno de los récords más complicados de la NFL: ser el jugador más longevo en activo, el cual le pertenece a George Blanda.

Blanda, que murió el 2010 a los 83 años, se desempeñó como QB en el futbol americano profesional desde el lejano 1949 y se retiró en 1975 con 48 años y 109 días.

Jugó para los Chicago Bears en su año de novato, para 1950 pasó a los entonces Baltimore Colts, volvió a Chicago y ahí permaneció hasta 1958, luego estuvo en los extintos Houston Oilers de 1960 a 1966 y finalizó su carrera en los Oakland Raiders de 1967 a 1975. Durante su actividad registró 360 partidos y 236 pases para touchdown, aunque nunca pudo conquistar el Super Bowl.

Además de poseer el récord de ser el jugador más longevo, Blanda también tiene el de más temporadas jugadas (26), más temporadas anotando un punto (26), más conversiones realizadas (943), así como pertenecer al primer equipo del Salón de la Fama de la American Football League (AFL) en 1960.

Por otro lado, Tom Brady jugará su temporada número 22 y es líder de un sin número de récords entre los que destacan: más pases para touchdown (624), más yardas aéreas (84 mil 520), más partidos ganados (278), más campeonatos de Super Bowl (7), entre otros.

Para destronar a Blanda, “Mr.12” tendrá que jugar por lo menos 3 años más y si busca superar el récord de más temporadas jugadas, entonces tendrían que ser 5, algo que parece complicado pero no tan descabellado si se tiene en cuenta el portento físico que presume el ex de los Patriots.

En la temporada 2022, Tom Brady y los Bucs debutarán el 11 de septiembre cuando visiten a los Cowboys de Dak Prescott, en el AT&T Stadium.