En su intento por cruzar la línea fronteriza de México hacia Estados Unidos decenas de migrantes pierden la vida cada mes, ya sea por deshidratación en medio del desierto o ahogados en el Río Bravo, pero la muerte termina por sorprender a muchas de las personas que huyendo de la pobreza tratan de alcanzar el “sueño americano”.

Sin embargo, desde que apareció la pandemia se agudizaron los problemas económicos a nivel global y como resultado de ello se incrementó, no sólo el número de migrantes que arriban a territorio norteamericano, sino también la cantidad de cadáveres de ellos que van directo al forense donde se trata de descubrir la causa de sus decesos.

Durante una entrevista concedida a CNN, la doctora Corrine Stern, quien lleva 11 años desempeñándose como médico forense del Condado de Webb, Texas, asegura que el número de cuerpos de migrantes a los que debe analizar se ha incrementado considerablemente.

Es de llamar la atención que la Stern reveló la aparición de cuerpos de migrantes de nacionalidades antes no tan frecuentes de ver como peruanos, haitianos y venezolanos, por citar algunos.

La forense además sostiene que nunca había tenido tantos cadáveres en resguardo, 260 en total, los cuales están distribuidos en cinco refrigeradores y a decir verdad ya no le quedado espacio para más, así que ya les informó a los funcionarios de los condados la necesidad de buscar apoyo de las funerarias para resguardar los cuerpos de más migrantes, esto en caso de ser necesario.