BAKERSFIELD, CA – Un grupo de personas está peleando la construcción de dormitorios que estarán ubicados cruzando la calle del colegio, pero serán propiedad de este.  Sin embargo, un grupo de profesores del colegio han difundido varios volantines con la fotografía de un proyecto habitacional en Atlanta, Georgia que está en malas condiciones y que indicando que este sería utilizado para personas de bajos ingresos.

     El volante sigue indicando que habría fiestas ruidosas, problemas de seguridad, crimen, problemas de estacionamiento, estacionamiento para eventos, y una baja de los valores inmobiliarios. Y que todo esto está apoyado por Nan Gómez-Heltzeberg, fideicomisaria del área tres de la junta del Distrito de Colegios Comunitarios del Condado de Kern.    El grupo que hace estas acusaciones es un grupo de maestros que se hacen llamar El Instituto Renegado para la Libertad en el Colegio de Bakersfield (Renegade Institute for Liberty en inglés) el cual esta administrado por un profesor de historia.

      El volantín, que describe a los dormitorios como “El Proyecto de Sonya Christian” fue distribuido a profesores del plantel el día anterior a las elecciones.

    “El Colegio de Bakersfield es uno de veintiséis colegios comunitarios a través del estado de California que ganaron su propuesta para que el estado invirtiera en la construcción de dormitorios” dijo la profesora Christine Cruz-Boone en un correo electrónico a El Popular. “Los colegios que compitieron por estos fondos tuvieron que calificar por varias métricas para ser consideradas y obtener el subsidio de $60 millones, que serán perdidos si el proyecto de los dormitorios es abandonado”.  Es aparente que la comunidad estaba apoyando este proyecto a su máximo hasta que los volantines aparecieron durante el fin de semana.

     Durante el fin de semana, la bibliotecaria Nora Domínguez, entró a las redes sociales indicando que el distrito al igual que el colegio han estado trabajando arduamente para intervenir en la inseguridad de vivienda estudiantil, especialmente para los alumnos de bajos ingresos, TANF, acogimiento y veteranos desde el 2019.  Domínguez agregó que para que el Instituto Renegado de Libertad y el profesor Matthew Garrett utilicen este programa explicito para estudiantes en favor de la campaña de John Antonaros para ser fideicomisario del Distrito de Colegios Comunitarios es realmente una falta de respeto y una falta de ética profesional.

     “Para insinuar que los estudiantes de bajos ingresos hagan fiestas ruidosas, inseguros, traigan el crimen, y que cuya presencia disminuya el valor inmobiliario habla sobre la falta de integridad y respeto para los estudiantes del Colegio de Bakersfield”, escribió la bibliotecaria en su cuenta de Facebook.

    Nicole Parra, la nueva directora de divulgación para el colegio, respondió a estas acusaciones indicando que Garrett no tiene el derecho de representar a la comunidad del Condado de Kern, atacándolo y preguntando donde estaba él en el 2016 cuando el exalcalde Harvey Hall ayudó a pasar la Medida J, así obteniendo $500 millones para el distrito de colegios. En donde se encontraba él cundo la comunidad de veteranos preguntaban por un lugar seguro donde podrían estudiar y juntarse, por esta razón se construyó el Centro de Veteranos Vernon Valenzuela.

    Como parte de su respuesta a Parra, Garrett indico que las unidades residenciales que se iban a construir en el lado oriente del plantel se detuvieron cuando la comunidad supo sobre la construcción y se opusieron, y que ahora el colegio planea construir silenciosamente en el lado sur del colegio sin decir nada a la comunidad, indicando que estos no solamente son dormitorios, indicando que la comunidad tiene el derecho de saber que se va a construir al lado de sus hogares. Además, Garrett indicó que se gastará mucha energía y dinero en la administración de estas instalaciones y así preguntando ¿Cuánto distraerá dando vivienda a las personas en situación de calle de la misión principal del colegio?  Que es la educación.

    Es la prorrogativa de varios miembros de la facultad del Colegio de Bakersfield que la construcción de estos dormitorios ayudará a estudiantes que acaban de salir del sistema de acogimiento, bajos ingresos y aquellos que necesitan vivienda temporal.

    “Muchos de mis alumnos necesitan un lugar donde dormir y estudiar”, dijo Boone. “Este dormitorio les permitirá vivir en un lugar seguro y un lugar donde pueden enfocarse en sus estudios”.

    Con esta presión entre la facultad y miembros administrativos, ¿Cómo será posible que estudiantes tengan un lugar donde poder vivir, y estudiar para obtener un éxito en su vida? La renovación del plantel de Bakersfield del colegio ha traído muchos beneficios. Los dormitorios, aunque construidos afuera del plantel, serían parte del colegio y tendrían la presencia de seguridad día y noche.  Sin embargo, que no la misma comunidad dejaba que estudiantes se estacionaran en sus vecindarios por años, muchas veces hasta todo el día para que fuesen a la escuela. Este fue un servicio que la comunidad dio a los estudiantes, hasta que varios miembros de la comunidad se quejaron diciendo que estudiantes no dejaban donde estacionarse o que tapaban la entrada de sus carros.

     A través del estado de California, solamente 11 de los 116 colegios comunitarios ofrecen viviendas estudiantiles, según la oficina estatal del canciller. La expansión de vivienda estudiantil representará una gran ayuda a estudiantes, pero solamente es un pequeño paso en resolver la crisis de vivienda. El sistema de colegios comunitarios matricula aproximadamente 2 millones de estudiantes, y de acuerdo con la oficina del Canciller estatal, 1 de cada 5 estudiantes han reportado vivir en la calle o no tener vivienda estable.

    El Departamento de Finanzas del estado recomendó a la legislatura que aprobara a cuatro colegios comunitarios, UCLA, UC San Diego y la Universidad Estatal de San Francisco, y quienes fueron seleccionados para empezar la construcción de vivienda estudiantil.

    Con los dormitorios construidos, el Colegio de Bakersfield proporcionará camas para 220 estudiantes. Estudiantes pueden utilizar sus subvenciones, tal como el Pell Grant y ayuda financiera para pagar su renta. Aun así, el colegio tendría que utilizar fondos adicionales para la operación y construcción de los dormitorios.