(Reuters Health) - Los adultos jóvenes que consumen
metanfetaminas estarían expuestos a un aumento del riesgo de
sufrir un ACV, de acuerdo con un nuevo estudio.
Experimentos previos con animales y seres humanos habían
asociado el abuso de esos productos con una variedad de
problemas cardiovasculares potencialmente fatales, como la
insuficiencia cardíaca, el daño vascular en el cerebro, el ACV,
la hipertensión y las arritmias.
"Los usuarios de las metanfetaminas y sus comunidades
deberían estar atentos a que los jóvenes pueden sufrir un ACV a
las horas o días del consumo o ser una consecuencia del consumo
prolongado", dijo la autora, doctora Julia Lappin, de la
Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia.
"Una característica clave a tener en cuenta es la aparición
súbita del dolor de cabeza, que suele ser muy fuerte. Otros
signos son la confusión, en entumecimiento o la pérdida de
control de una mitad del cuerpo o problemas con el habla o la
visión", agregó.
Los autores revisaron 77 informes publicados sobre ACV
asociados con el consumo de metanfetaminas y determinaron que la
mayoría eran casos de ACV hemorrágico, que es el menos común y
aparece cuando se rompe un vaso sanguíneo del cerebro.
El ACV más común es el que ocurre cuando un coágulo obstruye
las arterias que llevan sangre al cerebro. Estos ACV isquémicos
aparecen a cualquier edad, pero sobre todo en los adultos
mayores.
El equipo estudió los ACV de los menores de 45 años: 81 ACV
hemorrágicos y 17 ACV isquémicos, según publica el equipo en
Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry. Ambos tipos
de ACV eran dos veces más comunes en los hombres que en las
mujeres.
El 80 por ciento de los ACV asociados con el uso de
metanfetaminas eran hemorrágicos, que suelen ser el 40-50 por
ciento de los ataques en menores de 45 y el 15-20 por ciento en
los mayores.
En un tercio de los casos, el ACV hemorrágico estuvo
asociado con anormalidades vasculares, como la hipertensión o la
inflamación de los vasos sanguíneos. El uso reiterado de las
metanfetaminas pueden aumentar la presión en las personas con
valores normales.
El riesgo de muerte creció después de un ACV hemorrágico:
una de cada cuatro personas se recuperó completamente, pero una
de cada tres murió. En cambio, cuando el ACV es isquémico, uno
de cada cinco usuarios de metanfetaminas se recupera
completamente y uno de cada cinco muere.
Los resultados sugieren que a medida que en el mundo crece
el uso de las metanfetaminas, también será una causa más común
de ACV en los adultos jóvenes, según explicó el doctor Stephan
Schurer, de la Universidad de Leipzig, Alemania.
FUENTE: Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry,
online 23 de agosto del 2017
