Isco Alarcón celebró su gran momento en el Real Madrid con el deseo de aislarse de la crítica y los elogios e intentar “pasar desapercibido”, consciente de que “un día eres Dios y al siguiente fallas cinco pases y te quieren echar”.
“Intento pasar desapercibido, no veo las noticias ni leo periódicos, eso me ayuda a estar al margen de tanto elogio. Sabemos cómo es el fútbol, si un día juegas bien eres Dios y si al día siguiente fallas cinco pases seguidos te quieren echar del Madrid. Hay que encontrar el termino medio para que no afecten las críticas ni los elogios. Tengo la cabeza firme ante eso”, dijo.
“Jugar en el Real Madrid no es fácil seas quien seas. Al final te lo tienes que ganar y hay mucha competitividad. Están los mejores jugadores del mundo y es difícil, pero creo que he tenido mérito por tener paciencia, saber esperar mi momento y he estado preparado tras trabajar muchos años para intentar aprovechar la confianza del míster y la ocasión”, analizó.
Y admitió que la velocidad del juego del Real Madrid ahora la comprende mejor y ha adaptado sus virtudes a un tipo de juego.
