NASHVILLE, Tennessee, 8 de enero de 2018 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/– HarperCollins Español se enorgullece en presentar una colección de cincuenta lecturas devocionales selectas extraídas de la prolífica obra de C. S. Lewis. En Preparación para Pascua se condensan siete semanas de profundas reflexiones sobre los temas más relevantes del cristianismo en relación con el mayor evento definitorio de esta fe: la muerte y la resurrección de Jesucristo.
Portada de Preparación para Pascua de C.S. Lewis
Tomados de sus obras como Mero cristianismo, El problema del dolor, El gran divorcio, Dios en el banquillo y Cartas del diablo a su sobrino —e incluso algunos de Las Crónicas de Narnia y de su Trilogía cósmica— los fragmentos que componen esta obra dan cuenta de la riqueza de pensamiento de uno de los principales apologistas cristianos del s. XX.
Las meditaciones devocionales se dividen en una para cada día de la semana, hasta llegar al Domingo de Resurrección; sugieren lecturas bíblicas y presentan la sorprendente óptica del autor con referencia a asuntos tales como el Juicio Final, la vida, la muerte, el dolor, etc. Las selecciones fueron coordinadas por Zachry Kincaid, experto en Lewis y editor del popular blog de la página web CSLewis.com.
En sus textos, C. S. Lewis parte casi siempre de una feroz autocrítica a su condición caída—la de todo el género humano— para resaltar la gracia divina y el papel de la fe en el desarrollo de la vida cristiana, pero sus reflexiones obligan incluso al más versado a echar un nuevo vistazo a conceptos que la cultura occidental ha dado por sentados y reevaluarlos a través de un paradigma distinto.
Preparación para Pascua supone un valioso recurso tanto para lectores habituales de C. S. Lewis como para aquellos que destinan tiempo a la meditación bíblica, con miras a preparar su espíritu para la celebración cristiana más importante del año.
En un recuento de su sorprendente conversión del agnosticismo al cristianismo, C. S. Lewis narra: «A principios de 1926, el más ferviente ateo que conocía se sentó en mi sala, al otro lado de la chimenea, y comentó que las evidencias de la historicidad de los Evangelios eran sorprendentemente buenas... Para hacerte una idea del impacto de esas palabras en mí tendrías que conocer a ese hombre (que, desde luego, nunca ha demostrado interés en el cristianismo). Si él, el escéptico de los escépticos, el más duro de los duros, no estaba "a salvo"... ¿a dónde podría volverme yo? ¿Es que no había escapatoria?»
» Por primera vez, me examiné en serio y con un propósito práctico. Y encontré algo que me dejó horrorizado: un zoológico de lujurias, un manicomio de ambiciones, un jardín infantil de miedos, un harén de rencores consentidos. Mi nombre era legión [...] Sentí que, en ese momento y en ese lugar, me estaban ofreciendo una elección libre. Podía abrir la puerta o dejarla cerrada. La elección ni siquiera se presentaba como un deber; tampoco comportaba ningún pacto o promesa, aunque sabía que abrir la puerta o quitarme el corsé tendría implicaciones incalculables... Elegí abrir, despojarme, soltar las riendas».
