El general Ignacio Zaragoza se convirtió en héroe nacional
El 5 de mayo es una fecha muy importante para todos los mexicanos. El cinco de mayo se conmemora el día de la Batalla de Puebla, en la cual el ejército mexicano venció al ejército francés. Cada año se celebra en México, con orgullo y pasión, esta victoria con grandes festejos.
Aun así, mucha gente, especialmente el extranjero, piensa que la Batalla de Puebla es la guerra de independencia que, se celebra el 16 de septiembre. Así que veamos unos antecedentes sobre como vino a ser esta batalla.
En 1857, ocurrió la Guerra de la Reforma: un conflicto armado donde los liberales afrontaron a los conservadores para impedir que la nueva constitución restituya a los militares y a la Iglesia los privilegios que habían perdido con las Leyes de Reforma. Benito Juárez, entonces gobernador de Oaxaca al momento del conflicto, representaba a los liberales y Ignacio Comonfort, presidente de la República, representaba a los conservadores. Después de 3 años, a principio del año 1961, los liberales ganaron la guerra y el presidente Benito Juárez instauró su gobierno en la Ciudad de México.
Pero después de 3 años de conflicto, México está financieramente en la ruina y tiene deudas enormes que los conservadores contrataron con banqueros europeos para pagar por la guerra. La deuda era de 80 millones de pesos; 69 millones para los ingleses, 9 millones para los españoles y 2 millones para Francia.
En el 17 de Julio de 1861, el presidente Benito Juárez declaró una moratoria de dos años en el pago de deudas a prestamistas extranjeros. Posteriormente, Francia, Inglaterra y España acordaron intervenir para exigir el pago de sus deudas, firmando en octubre de 1861, la Convención de Londres, en la cual acordaron mandar contingentes militares a México. Amenazando al patriarca mexicano con la invasión del país si no se pagaba la deuda por completo.
Juárez respondió con un exhorto para logra una solución amistosa y llamó a un diálogo. Los representantes de los tres países se reunieron con Manuel Doblado, ministro de Relaciones Exteriores, quien consiguió que Juan Prim, representante español, y Lord John Russell por Inglaterra se retiraran. Juárez creo al Ejército de Oriente y designó al general Ignacio Zaragoza al frente de este.’
Otros generales mexicanos también participaron en la defensa de Puebla como es el caso de las tropas de Oaxaca dirigidas por Porfirio Díaz. El centro de la línea lo defendió Francisco Lamadrid con las tropas del Estado de México y San Luis Potosí. La izquierda se apoyó en el cerro de Acueyametepec, ubicado en el norte de la ciudad, y en cuya cumbre están los Fuertes de Loreto y Guadalupe, con el general Miguel Negrete a la cabeza de la Segunda División de Infantería.
- El 5 de mayo, a las 9 de la mañana, aparecen los franceses en el horizonte, pero es hasta las 11 de la mañana cuando comienzan las hostilidades, anunciándose con un cañonazo desde el Fuerte de Guadalupe y acompañado por los repiques de las campanas de la ciudad.
- El conde de Lorencez ordena una maniobra sorpresiva que divide a la columna francesa en dos; eran 4,000 hombres marchando para atacar los Fuertes de Loreto y Guadalupe.
- El 6o. Batallón de la Guardia Nacional del Estado de Puebla, bajo el mando del coronel Juan Nepomuceno Méndez, fue el primer cuerpo del Ejército de Oriente en hacer frente a los franceses y rechazar el ataque.
- Varios embates franceses fueron repelidos por la resistencia del Ejército Mexicano como es el caso de los zuavos (originarios de Argelia), el regimiento de élite de la infantería francesa, quienes iniciaron un cauteloso ascenso hacia el Fuerte de Guadalupe, pero fueron recibidos con bayonetas y obligados lo franceses a retroceder.
- A las 2h30 de la tarde, cuando los mexicanos empezaban a vislumbrar la victoria, Lorencez se dispuso a lanzar el último asalto, dirigiendo a los Cazadores de Vincennes y el Regimiento de Zuavos hacia Guadalupe. Zaragoza dispuso que el Batallón Reforma de San Luis Potosí saliera en auxilio de los fuertes.
- Luego de ser repelidos por última vez, las fuerzas del Ejército Expedicionario Francés comenzaron a huir completamente dispersados. Se replegaron a la hacienda Los Álamos, para finalmente retirarse hacia Amozoc.
El día 5 de mayo de 1862, tras una de las más duras batallas de la historia, la cual duró desde el amanecer a la tarde, los franceses terminaron por retirarse. El saldo fue de más de 500 bajas en las líneas francesas contra apenas unas 100 en las mexicanas
Éste hecho se convirtió en un fuerte símbolo de la resistencia y del poder mexicano, representando justamente una victoria simbólica contra los grandes imperios.
