Francia y Croacia, que han eliminado a Bélgica y a Inglaterra, respectivamente, disputarán el próximo domingo en el estadio Luzhniki de Moscú una final inédita en la Copa del Mundo.

Será la tercera ocasión que el conjunto galo juegue el partido por el título y la primera que llega a esta instancia la selección balcánica.

Francia se coronó campeona como local en 1998 al imponerse en la final a Brasil (3-0) en el estadio de Saint Denis y perdió ante Italia en la tanda de penaltis en la de Alemania 2006 tras acabar el encuentro con empate a uno.

Este domingo será una final nueva, la decimoctava distinta en la historia de la Copa del Mundo, ya que tan solo se han repetido Alemania-Argentina y Brasil-Italia.

Croacia, el equipo que renació de sus cenizas

Croacia tocó fondo hace apenas unos meses, sin embargo, hoy está abrazando uno de los placeres más grandes que puede experimentar un futbolista: jugar la final de la Copa de Mundo. Hace cuatro años, el conjunto europeo se vio inmerso en un fracaso que puso en duda la calidad del equipo ¿Qué cambió?

En Brasil 2014, el ex director técnico, Niko Kovac, encaraba una fase de grupos compartida entre el anfitrión, Camerún, y la Selección Mexicana. Ellos serían protagonistas de la inauguración mundialista con la oportunidad de arruinar la fiesta de los Cariocas, sin embargo, caerían 3 goles a 1 con un doblete de Neymar jr.

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