El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), el Departamento del Alguacil del Condado de Orange, y el operador de cárceles Geo Group enfrentan una nueva demanda en California por obstaculizar la comunicación entre inmigrantes detenidos y sus abogados, según se dio a conocer hace días.

La querella asegura que el Gobierno y los funcionarios de los centros de detención de Adelanto y Theo Lacy hacen casi imposible que la mayoría de recluidos contacten y consulten con sus abogados, lo que violaría las Primera y Quinta Enmiendas de la Constitución.

“El gobierno de los Estados Unidos ha colocado barreras arbitrarias entre los inmigrantes detenidos y sus abogados, que deben eliminarse para que se haga justicia”, dijo Ben Johnson, director ejecutivo de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) una de las entidades demandantes.

Ernesto Torres, de 35 años, es uno de los inmigrantes nombrados en el reclamo legal, un indocumentado que ha vivido en Estados Unidos desde el 2002 y estaría a punto de ser deportado por no haber podido conseguir un abogado que lo represente.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la Clínica de Derechos del Inmigrante de la Universidad de Stanford (en nombre de tres inmigrantes detenidos), y otras organizaciones defensores de los derechos de los inmigrantes presentaron el reclamo legal el viernes pasado en el Tribunal de Distrito en Riverside, California.

La demanda asegura que cada vez que el mexicano intenta realizar una llamada a las organizaciones que brindan asesoría legal desde el Centro de Detención de Adelanto, escucha un mensaje  que le informa que la “llamada telefónica no se puede completar”.

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