LAMONT, CA – Esto fue una pesadilla hecha realidad para la familia de un oficial de la Comisaria del Condado de Stanislaus fue asesinado por un hombre el pasado miércoles, 26 de diciembre mientras estaba en el curso de hacer un paro de transito.

      El oficial afectado fue identificado como RONIL SINGH, 33 que era originario de Fiji y ha estado con el departamento por los últimos siete años.  Singh deja atrás a su esposa e hijo menor.

       “El sujeto, identificado como Gustavo Perez Arriaga, no tanto como Ronil, que vino a este país legalmente, a perseguir una carrera en el sector público y ser un policía, este sujeto está en nuestro país ilegalmente”, dijo el comisario del Condado de Stanislaus Adam Christianson durante una ronda de prensa la semana pasada.

   El alguacil enfatizó que el mexicano, identificado también como un miembro de la pandilla Los Sureños, había sido arrestado dos veces por conducir bajo la influencia del alcohol.

Christianson ha sido una de las voces críticas contra la Ley SB 54, conocida como “Ley Santuario”, que impide la colaboración entre las autoridades locales y los agentes del Servicio de Control de inmigración y Aduanas (ICE).

El homicidio de Singh llamó la atención del presidente, Donald Trump, quien usó la tragedia para alentar su campaña a favor de construir el muro fronterizo.



       Singh fue asesinado después de detener el vehículo que su asesino tripulaba como parte de una investigación relacionada con el conducir en estado de ebriedad, pero de pronto, estalló una balacera entre el oficial y el tripulante del vehículo. El paro fue a la 0100 hora del pasado miércoles, 27 de diciembre en la ciudad de Newman, California.  Desde entonces, el sujeto se había desaparecido de Newman y se creía que viajaba al sur, hacia México.

       Pero el 29 de diciembre todo cambió, cuando Christianson se comunicó con el comisario del Conado de Kern diciéndole que existía la posibilidad de que este asesino se encontrase en un domicilio en el sur de Bakersfield. Para este entonces, el presunto asesino vino a ser identificado como GUSTAVO PEREZ ARRIAGA, 32.  Donny Youngblood, Comisario del Condado de Kern, dijo durante una conferencia de prensa que recibió un texto de Christianson indicando que tenían información que ponía a Pérez Arriaga en Bakersfield y que si podría disponer de su ayuda en la captura. Youngblood indicó que activó el equipo SWAT y otros equipos de rastreo que estaban buscando a Pérez Arriaga en varias com

unidades incluyendo Buttonwillow y Lamont.

      Youngblood agregó que obtuvieron información de que existía la posibilidad de que Pérez Arriaga se estaba hospedando en una residencia ubicada en la cuadra número 8200 de Brooks Lane in Lamont. Se pudo obtener una orden de cateo para esta residencia, y mientras se preparaba el equipo de SWAT para entrar a la misma, el sujeto Gustavo Pérez Arriaga salió de la residencia con sus manos hacia arriba. Además de arrestar a Pérez Arriaga, el comisario indicó que otras tres personas fueron detenidas y encarceladas bajo el cargo de ayuda a un fugitivo; estas personas fueron: BERNABE MADRIGAL CASTAÑEDA, 59; ERASMO VILLEGAS, 36, y MARIA LUISA MORENO, 57, todos residentes de Bakersfield. Entre las personas arrestadas en el norte de California se encontraron Adrian Virgen, 25 años, Conrado Virgen Mendoza, 34 años, Ana Leyde Fernández, 31 años y Erik Razo Quiroz, 32 años, un compañero de trabajo, por complicidad y ayuda a un fugitivo.

Pérez Arriaga salió de la cárcel del Condado de Kern esposado con las esposas del oficial Singh.      

Según la procuraduría del Condado de Stanislaus, Pérez Arriaga fue acusado de asesinato al primer grado el miércoles pasado. La oficina del fiscal Jeff Mangar, del Condado de Stanislaus, aseguró que el mexicano actuó con malicia y premeditación al disparar a un agente de paz que trató de detenerlo.

     El pasado miércoles se declararon no culpables, Bernabe Madrigal Castañeda, Erasmo Villegas y Maria Luisa Moreno, durante su breve aparición frente al tribunal del Condado de Kern y de la Juez Colette M. Humphrey. Cada uno de ellos ha sido acusado de complicidad y su fianza fijada a un millón de dólares.

      De acuerdo con el reporte del diario The Fresno Bee, Mendoza entro a la corte el miércoles por la tarde vestido con un traje de color rojo con blanco y con esposas de máxima seguridad en las muñecas y en los tobillos. Mendoza fue asistido en la corte por un interprete de la lengua española. Según informes, Mendoza confesó ante la corte que su nombre verdadero es PAULO VIRGEN MENDOZA.

     El abogado de Mendoza, que fue proporcionado por la corte, Stephen Foley, le dijo al juez que él tiene dudas sobre la competencia mental de su cliente basado en la una pequeña conversación que tuvo con él antes de entrar al tribunal.

       La corte suspendió el caso en contra de Mendoza, hasta que un doctor pueda conducir una evaluación psiquiátrica al imputado. Una vez con resultados en mano, la corte podrá determinar si Mendoza puede entender los procedimientos legales en su contra y asistir a su abogado en esta defensa legal. El caso no puede continuar hasta que Mendoza se declare mentalmente competente.

      La corte programó el regreso de Mendoza para el 7 de febrero, dando cinco semanas de tiempo al doctor para conducir su evaluación psiquiátrica y someterla a la corte. Mendoza no dio ninguna declaración este miércoles y se mantendrá encarcelado en la cárcel municipal del condado de Stanislaus sin fianza alguna, que es donde se le ha encarcelado desde su regreso del Condado de Kern, donde finalmente fue capturado.

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