BAKERSFIELD, CA – El abogado Paul Mones junto con Dave Ring y Natalie Weatherford del bufete Taylor & Ring han levantado una demanda en contra del pasado subdirector de la preparatoria Highland, el señor Mark Weir, y en contra del Distrito de Preparatorias de Kern (KHSD siglas en inglés),  a favor de “John Doe” que fue abusado sexualmente  a los 16 años cuando era alumno de esta escuela.

        Weir conoció a “Doe” por medio del programa de asistencia y ayuda a estudiantes con situación de calle e inmediatamente tomó ventaja de la situación del alumno “Doe” como estudiante con situación de calle y dado a su estado mental empezó a abusarlo sexualmente. El abuso comenzó en el 2009 y continuó después de que Doe saliera de la preparatoria en el 2011.  Esta demanda dice que el KHSD sabía o debió de haber sabido por señales obvias de que Weir estaba comprometido en la mala conducta en la escuela, y falló a cumplir de su responsabilidad para asegurar la seguridad del estudiante, aparte de implementar procedimientos o política adecuada para la prevención, detección e impedir el acoso sexual y abuso del estudiantado.

        Según el comunicado del bufete, los hechos empezaron en el 2009, cuando “John Doe”, un estudiante en situación de calle entró al penúltimo año de preparatoria en la preparatoria Highland, que es parte del Distrito de Preparatorias de Kern, en Bakersfield. “Doe” fue invitado a participar en el programa de ayuda financiera que estaba siendo supervisado por el subdirector de la escuela, Mark Weir. Casi de inmediato, Weir empezó a poner atención especial a “Doe” durante sus encuentros en los pasillos de la escuela, frecuentemente dándole piropos y ofreciéndole apoyo financiero adicional.

       En el otoño del 2009, Weir empezaba a ver a “Doe” en el estacionamiento del Foster’s Freeze así empezando su abuso sexual. Weir empezó a llamar a “Doe” con frecuencia a su oficina, durante horas de clases, donde detrás de puertas cerradas, Weir empezó a tener discusiones gráficas, a tocarlo inapropiadamente, a tener sexo oral y atentar a tener sexo anal. Esta clase de reuniones también se llevaron a cabo afuera de la escuela y en las horas después de clases.

         Abogados indicaron que Weir utilizó tácticas de manipulación elevadas para tomar ventaja de su posición como administrador escolar y supervisor del programa de Asistencia a Estudiantes con Situación de Calle para mantener un control sobre “Doe”; dejándolo con miedo y con la duda de cómo podría salirse de esta situación, ya se sentía endeudado con Weir por su generosidad financiera.

        A pesar del coqueteo de Weir, su comportamiento excesivo de amistad e inapropiado, y los repetidos aventones de menores en su carro personal, nadie de la preparatoria cuestionó las acciones del subdirector.  Debido a esta flagrante negligencia, se permitió la conducta criminal y abominable de Weir a que continuara sin restricciones durante varios años.

        En un comentario hecho por Mones, dijo que “Este joven sufrió un gran dolor y angustia emocional durante muchos años a manos de Weir, quien explotó su autoridad sobre un estudiante vulnerable”. Agregando que “Desafortunadamente, este es solo otro ejemplo del trágico problema común de los maestros que abusan sexualmente de los niños en las escuelas públicas de California. El distrito escolar tiene la responsabilidad de proteger a los estudiantes, pero no lo hizo al ignorar por completo los signos claros y obvios de abuso “. Ring señaló, además:” Como resultado directo de la negligencia de la escuela, esta víctima sufrirá este trauma para siempre y nunca podrá Ser capaz de llevar una vida normal y productiva. Estamos decididos a responsabilizar a Weir y al distrito”.

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