â¨â¨Los Ángeles, 29 may (EFEUSA).- En el trabajo duro en los campos de California, el mexicano Adolfo González supo que la educación era el camino para lograr su "sueño americano" y a los 58 años se acaba de graduar de la universidad con honores, por lo que espera que su ejemplo sirva de inspiración.
â¨â¨El 18 de mayo último, el migrante de Oaxaca obtuvo su licenciatura en Español con un trabajo de grado sobre la pérdida de este idioma entre los hispanos de tercera y cuarta generación de inmigrantes.
â¨â¨Fue una tesis de grado de la Universidad Estatal de California Monterey Bay (CSUMB), que desarrolló conjuntamente con su compañera de estudios Joselin Zavala.
â¨â¨Sin embargo, tiempo atrás, cuando González pasaba frente al Colegio Comunitario Hartnell de Salinas, al norte de California, le decía a su hija: "Tú vas a terminar lo que yo empecé".
â¨â¨El hombre se refería a los estudios que debió postergar para sacar adelante a su familia.
â¨â¨"En 2015, mi hija Marie me dijo: 'No desperdicies tu talento, regresa a la escuela, y entre ella y mi esposa prácticamente me inscribieron para continuar en Hartnell", narró a Efe el inmigrante.
â¨â¨Nacido en San Andrés Yaa, un caserío de Oxaca donde se habla la lengua zapoteca, González estudió en su localidad hasta segundo grado. Luego se fue como interno a una pequeña ciudad y finalmente logró terminar la primaria.â¨
â¨Sin más las posibilidades de seguir estudiando, trabajó en el campo hasta los 17 años, cuando logró una beca en la ciudad de Oaxaca para terminar la secundaria.
â¨â¨"Nos graduamos como promotores indígenas y teníamos que regresar a nuestras comunidades para enseñar el español junto con el cultivo de la tierra", recuerda González.
â¨â¨No obstante, un par de años más tarde volvió a la capital para completar dos años de preparatoria, pero no pudo continuar debido a la muerte de su padre.
â¨â¨"No completé ni el año, porque por esa fecha se murió mi papá por alcoholismo y me tocó hacerme cargo de mi mamá, de mi hermana y de mi hermano", anotó.
â¨â¨Siempre soñando con algo mejor, en 1986, a los 27 años, González decidió emigrar a los Estados Unidos, "al ver que a mis paisanos les iba bien", afirma.
â¨â¨En Tijuana, él y cuatro compañeros pagaron 100 dólares a un traficante de personas para "pegar el brinco" de la frontera y este los llevara a Oceanside, en California.
â¨â¨Allí, primeramente encontró trabajo en el cultivo de las fresas. "La sorpresa que me llevé. A pesar de ser del campo, me cayó muy duro esa tarea", recuerda mientras relata cómo vivían a orillas de los cultivos, en casas de tabla, y se bañaban con agua de regadíos.â¨
â¨Con otro amigo, González se marchó a trabajar en la recolección de lechuga en Salinas, algo "menos pesado que la fresa", y luego pasó a la "pizca (recolección) de apio, en la que pagaban el doble".
â¨â¨"Allí es donde empieza mi verdadera carrera en los campos de cultivo", afirma González al dejar "enmarcados" 18 años en ese trabajo.
â¨â¨En los tiempos en que el trabajo agrícola lo permitía, el mexicano asistía a la Escuela de Adultos de Salinas para aprender inglés. De allí se graduó, en 2003, y obtuvo su diploma de secundaria.
â¨â¨"Sin embargo", explica, "los profesores me dijeron: 'Esto no termina aquí', y me sugirieron matricular en el Hartnell College".
â¨â¨Fue en esta preparatoria de la Universidad donde el oaxaqueño estudió dos semestres, pero tuvo que retirarse pues ya estaba casado y tenía sus dos hijas.
â¨â¨María Ibarra, la mujer con quien González se casó, le abrió las puertas para obtener su residencia permanente en Estados Unidos.
â¨â¨"Cuando mi esposa me lo planteó, le dije: 'yo no me quiero casar por papeles, sino por amor', pero ella me dijo que ambas cosas eran importantes", relata.
â¨â¨Seguidamente vino la ciudadanía estadounidense "y todo cambió; entre otras cosas porque pude ir a ver a mi madre".
â¨â¨Pero la obligación de sostener la familia impidió a González continuar estudios en el Colegio Comunitario hasta que, hace cuatro años, su esposa y su hija mayor lo ayudaron a regresar a las aulas.
â¨â¨"Durante años trabajé como conductor, repartiendo verduras a muchos negocios, y en eso me había ayudado el inglés que aprendí en la escuela de adultos", comenta.
â¨â¨En un término de dos años, el mexicano se graduó con honores y obtuvo el título de Asociado en Español, pero su consejero le recomendó continuar altos estudios en la CSUMB.
â¨â¨A principios de 2018, González dejó su trabajo como conductor para estudiar en la universidad.
â¨â¨Además de su licenciatura en Español, por su "extraordinaria labor de ayuda social en la Escuela de Adultos de Salinas" González también recibió el galardón Aprendizaje de Servicio, de CSUMB.
â¨â¨Su próxima meta, programada para el mes entrante según dijo, es aprobar el CBest, un examen para trabajar como maestro en California.
â¨â¨"Este país nos brinda muchas oportunidades y no podemos dejar que nuestras dudas o, a veces, la baja autoestima, no derroten", afirma el mexicano.
â¨â¨González igualmente envía un mensaje a todos sus paisanos: "La capacidad de cambiar nuestras vidas está en nosotros", asegura. EFEUSA
