Con poco más de veinte años en

el boxeo, el ponchador capitalino

Jhonny González enlistó, en

charla con ESTO, cuáles han sido lo que

él mismo calificó como sus grandes triunfos

en el boxeo, recordando que todos

ellos vinieron después de superar momentos

difíciles en los que tuvo que sacar lo

mejor de él en el ring y conquistar los títulos

que hoy lo tienen como triple campeón

del mundo en dos distintas divisiones.

En esos episodios complicados, Jhonny

estuvo acompañado por la determinación

y entereza que lo catapultaron

a vencer al tailandés Ratanachai Sor

Vorapin para conquistar su primer título

mundial (peso gallo WBO, en octubre de

2005); años más tarde también se cubrió

de gloria al viajar a Japón y noquear a

domicilio a Hozumi Hasegawa (abril de

2011), arrebatándole el cetro pluma WBC.

Dos años después (agosto de 2013),

selló otra gran actuación al aplicar el sello

de la casa, el nocaut, al tapatío Ábner

Mares, recuperando la corona de las 126

libras del Consejo Mundial de Boxeo.

“Cada una de esas victorias tiene

su historia. La primera, la recordaría por

un momento muy triste. Veinte días antes

de la pelea, mi tío (José Luis González)

se suicidó, fue un golpe muy duro para todos

nosotros, pensé peleando en él para

regalarle ese campeonato del mundo que

gané, a él se lo dediqué”, expresó el duro

noqueador.

Enseguida rememoró lo que vivió en el

país del sol naciente frente a Hasegawa.

“Fue una espinita clavada después de que

(Toshiaki) Nishioka me noqueó en Monterrey.

Tenía que ir a ganar allá, y volver a la

élite; cuando conquisté ese título fue una

sensación muy bonita, de mucha satisfacción”,

exclamó con emoción, teniendo

en ese momento en su esquina a Ignacio

Beristáin.

Después, con todos los pronósticos en

contra, llegó el espeluznante nocaut que le

aplicó a Mares en Carson, California.

“Desde el momento que anunciaron

la pelea, sabía que le iba a ganar. Me

y no tenía opciones de ganar esa noche;

demostré que no era así, me picaron el orgullo,

todo eso me motivó para salir con

todo y noquearlo, fue una victoria espectacular”,

apuntó.

En todos esos triunfos le dio crédito a

su equipo de trabajo y a sus seres queridos

al impulsarlo a sacar su espíritu guerrero.

“La familia fue parte importante y también

mi equipo de trabajo, con ese apoyo

se pueden lograr grandes cosas. Me

ayudaron a sacar la garra y el corazón de

mexicano, a levantarte y ganar”, recalcó.

Reconoció punch de Israel Vázquez

Así como ha tenido grandes victorias

en su carrera, Jhonny González también

recordó algunas derrotas que experimentó

en su carrera, entre ellas, ante Israel Vázquez sentido más los golpes, tenía una derecha muy fuerte, una pegada que se sentía, a

pesar de que iba ganando la pelea, cuando

me tumbó en el round diez, ya estaba

cansado, lastimado, mi esquina hizo bien

en parar la pelea, él todavía estaba muy

fuerte, mis respetos para un gran guerrero

como lo fue él”, recordó Jhonny.

Agradecido con sus entrenadores

Durante su carrera, Jhonny González

ha tenido tres entrenadores; el primero de

ellos, su padre, Miguel González; Ignacio

Beristáin y actualmente Manny Robles,

con quienes siempre estará agradecido,

aprendiendo mucho de cada uno.

“Gracias a mi papá he logrado muchas

cosas en el boxeo, él me enseñó la disciplina

que se requiere para este deporte, y

la fuerza de voluntad para llegar a donde

quieres. Con Nacho fue una experiencia anímica me reanimó. Con Manny me he sentido bien, los jóvenes que tiene son

muy buenos peleadores, eso me ha servido

mucho, todo eso te contagia”, resaltó.

Volver a Estados Unidos, latente

Antes de las cancelaciones de eventos

deportivos debido a la pandemia, Jhonny

González reveló que su vuelta al cuadrilátero

estaba programada justo para fines

de este mes en Estados Unidos, pero se

suspendió por la cuestión sanitaria, al

igual que otras carteleras boxísticas.

Sin embargo, con el regreso a la actividad

en el deporte de los puños a partir de

esta semana en Las Vegas en una función

sin público, respetando todos los protocolos

sanitarios, aguarda la esperanza de

presentarse en la Unión Americana en los

próximos meses.

“Iba a pelear en este mes, pero se

vino el virus y nos afectó a todos; ahora

hay que esperar nueva fecha, estaré listo

para cuando me digan”, manifestó el púgil

mexicano.

Enseguida, añadió: “la idea es regresar

a Estados Unidos, si es a puerta cerrada

por el momento en el que estamos viviendo,

no tendría ningún inconveniente.

Lo positivo de todo esto, es que poco a

poco estarían de vuelta las carteleras y

eso es bueno para todos los que formamos

parte de este deporte”.

Por lo pronto, mantiene los entrenamientos

en el gimnasio que instaló en su

casa hace unos años.

“Yo hago lo que me corresponde, estar

en el gimnasio, estar en ritmo, no subir de

peso, claro que no es lo mismo a los entrenamientos

habituales, pero uno también

debe cuidarse y entrenar para cuando me

toque subir al ring no estar tan fuera de

distancia”.

De igual manera aplaudió que también

pronto en la CDMX regrese la acción

boxística.

“Ya han ido autorizando carteleras

en Estados Unidos, en la ciudad de

México parece que también pronto habrá

boxeo, son buenas noticias, poco a

poco se irá retomando la gran actividad,

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