El pasado lunes, 12 de octubre, se inauguró en el centro de la ciudad de Bakersfield, un mural en memoria de la joven Patricia Alatorre, de 13 años, quien fue secuestrada, violada y asesinada en julio por un hombre que conoció en una plataforma de las redes sociales.

    Durante el verano, la muerte de Alatorre provocó vigilias durante semanas y provocó discusiones sobre la seguridad de las redes sociales. El lunes por la noche, el enfoque fue más positivo: de no recordar los brutales detalles de la muerte de Patty, como mejor se le conocía, sino recordarla como la persona tan amorosa y cariñosa que era.

     La organización local sin fines de lucro, Thee Next Steps, se encargó de la organización del evento y donó el mural a la comunidad. La pintura mostraba las flores que más le gustaban a Patty, los girasoles y volando en el cielo, mariposas, para simbolizar su vuelo hacia los cielos.

    “Puedo ir y mirarla, y es como si ella me estuviera mirando a mí”, dijo la mamá de Patty, Clara Álvarez, quien se llenó de lágrimas al ver el mural por primera vez.

      El mural, que se encuentra entre las calles 19 y L, en el centro de la ciudad, esta a plena vista pública, y su objetivo es de llamar la atención a la comunidad sobre la violencia en nuestra comunidad que ha cobrado las vidas de tantos jóvenes como Patty.

     “Incluso si no es su propio hijo, esté atento a los niños”, dijo Álvarez.

     Después de su espantosa muerte, Patty se vino a reconocer como “la hija de Bakersfield”, una representación de los niños secuestrados por la violencia local.

“Creo que todos tenemos una Patty en nuestra casa”, dijo el fundador de Thee Next Steps, Mo Ali. “Ella se convirtió en parte de todos nosotros”.

     Presentes en la ceremonia se encontraban aproximadamente entre 100 y 200 amigos y familiares que se habían concentrado para la presentación del mural, muchos de ellos vistiendo de blanco en memoria de la estudiante de la secundaria McKee. Entre los presentes se encontraba un grupo de motociclistas que desfilaron antes de la presentación. Supuestamente, Patty, quería ser motociclista de todo terreno y era una de sus actividades favoritas.

      José Hernández y Anne Kristy Loya fueron los artistas comisionados para pintar el mural, el cual esta patrocinado por varios negociantes locales. “Nuestro objetico era de captar su inocencia” comentó Hernández y dirigiéndose a la mamá de Patty él dijo “Ella no solamente era tú hija, sino que ella también fue nuestra hija”.

      La alcaldesa, Karen Goh, y el jefe de policía, Craig Terry, también hicieron acto de presencia.

  El presunto asesino de Alatorre, Armando Cruz, debe comparecer ante el tribunal el próximo jueves 22 de octubre.

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