BAKERSFIELD, CA – Monseñor Craig Harrison no cederá ante las demandas de retirar su demanda contra la Diócesis Católica Romana de Fresno a pesar de las amenazas de represalias, dijeron sus abogados en un comunicado de prensa el martes pasado.

   El asediado Harrison, pastor de la Iglesia San Francisco de Asís de Bakersfield, fue objeto de múltiples investigaciones luego de que surgieran acusaciones de conducta sexual inapropiada en su contra en abril de 2019.Las autoridades se negaron a presentar cargos penales.

   Desde entonces, Harrison ha presentado múltiples demandas por difamación, incluso contra la diócesis. El obispo Joseph Brennan le ha pedido que retire la demanda.

    Los abogados de Harrison dicen que su cliente no tiene la intención de hacerlo. “Basado en las amenazas explícitas del obispo y sus demandas crecientes, irrazonables e imposibles, Monseñor Harrison espera que esta decisión resulte en un castigo inmediato e injusto por parte del Obispo Brennan”, dice el comunicado. “Creemos que el obispo Brennan se ha involucrado tan personalmente en este caso, que nunca proporcionará voluntariamente a Monseñor Harrison ninguna justicia o debido proceso”.

    No se ha fijado una fecha para la próxima audiencia de la demanda, que se trasladó de Bakersfield a Fresno.

    Durante una conferencia de prensa, llevada a cabo el pasado miércoles, 9 de diciembre, el equipo judicial del Monseñor Harrison dio a saber información que indica que el Obispo Joseph Brennan, esta personalmente envuelto en el caso particular del Monseñor Harrison, y que por medio de una carta le ha reprimido, no solamente una vez, pero varias veces y lo ha amenazado a tal punto que Harrison pudiese sufrir la incomunicación eclesiástica.

    Durante la conferencia de prensa, Kyle Humphrey, abogado del Monseñor indicó que en la carta original de la Diócesis indicó que Harrison debería de dejar varias obligaciones relacionadas con la iglesia. Entre las obligaciones que Harrison dejaría de practicar se encontraban 1) dejar por completo la practica ministerial, 2) Dejar de vestirse o de usar vestimenta relacionada con la iglesia en público, 3) Dejar de contactar a cualquier persona que pudiera ser un posible testigo durante el curso de la investigación hecha por la Diócesis de Fresno en colaboración con las agencias policiacas.

     “Desde ese día, Harrison ha obedecido fielmente con las reglas de la iglesia” comentó Humphreys a la prensa local. Sin embargo, el nuevo Obispo, Joseph Brennan, tendió una carta al Monseñor indicando que iba a castigarle por desobedecer sus ordenes sobre el retiro de su propiedad privada ubicada en la rectoría de la iglesia y en una carta escrita por el Obispo, le dijo a Harrison que “estaba implementando las provisiones de leyes de acuerdo con las normas del motu proprio, Sacamentorum Sanctitatis Tutela” indicando que estaba siendo retirado de la santo ministerio y del oficio como sacerdote de la iglesia de San Francis en la ciudad de Bakersfield, California hasta el tiempo en que se concluyera los procedimientos canonicales en su caso.

    Aparte, en la misma carta, el Obispo informa y ordena a Harrison de dejar en paz la demanda de difamación en contra de la Diócesis y de él, solamente dándole dos semanas para hacerlo, o sería  sujeto a un proceso de la ley canónica o ley de iglesias, en la cual se buscará imponer una pena en su contra; al mismo tiempo acusando a Harrison de la supuesta forma en que entró a la rectoría con aproximadamente “50” personas para recobrar sus pertenencias y de no obedecer las ordenes de contactarse con uno de los diáconos para poder obtener acceso a sus pertenencias.

   En respuesta a estas acusaciones, Monseñor Harrison mandó una respuesta por escrito diciendo que no iba a renunciar a sus derechos naturales, civiles y eclesiásticos de proteger su buen nombre y reputación, ya que no considera su demanda en contra de las leyes de la iglesia.

    “Cuando el Obispo acusó al Monseñor Harrison de haber entrado a la rectoría sin permiso con cincuenta de sus seguidores y que destruyeron el interior de la rectoría, Monseñor se dirigió al Obispo al preguntarle por evidencia, ya que sabe que en el interior existen cámaras de seguridad”, comentó Humphreys a la prensa. Al mismo tiempo, Harrison indicó que se preservara la evidencia y que copias de los videos fuesen presentados a sus abogados inmediatamente e invitándole a que hecho y checara sus declaraciones.

   Harrison indicó en su carta que vestiduras dadas a él durante el transcurso de los años fueron utilizadas como trapos y mantas para mover muebles y puestos como ropa sucia en un almacén.

   Sin embargo, la evidencia obtenida por el equipo legal del Monseñor por medio del uso de investigadores que han establecido no solamente la inocencia del Monseñor, sino que también un patrón de conducta inapropiada de parte de Teresa Domínguez, vocero de la Diócesis de Fresno, y de los Obispos Brennen y Ochoa, la cual justifica la necesidad de que el Monseñor Harrison no tenga otro recurso más que continuar con esta acción civil.

    Los abogados agregaron que ambos Obispos, Brennen y Ochoa, han fallado en su servicio de proteger el derecho del Monseñor de proteger y defender su buen nombre. En particular, el Obispo Brennen ha demostrado un abandono de su papel eclesiástico al fallar de apoyar a su sacerdote de hacer demandas sin precedencia e imprácticas que requieran que Monseñor se comporte de manera contraria a la de un hombre cristiano.

    En estos momentos no se sabe si este caso vaya al Vaticano; la posibilidad es que sea en tres o cuatro años. Mientras tanto, el equipo lega del Monseñor continuará sus esfuerzos para probar las injusticias que la Diócesis de Fresno y el Obispo Brennen continúan imponiendo, incluyendo castigos y la posibilidad de la ex comunicación permanente de la iglesia y de probar la inocencia de un hombre cristiano que ha dedicado 32 años de su vida a la iglesia, a su comunidad y a Dios.

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