Cada vez más inmigrantes indocumentados están bajo los programas alternativos de detención de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pues en un año se ha duplicado, al tiempo que la vigilancia de estos no ciudadanos es estricta al tener que portar grilletes con GPS o ser monitoreados con otra tecnología en teléfonos celulares.

Eso a pesar de que el número de inmigrantes detenidos por ICE ha disminuido en febrero, indica un reporte del Centro de Información y Acceso de Registros Transaccionales (TRAC) de la Universidad de Syracuse, Nueva York.

Ahora más inmigrantes son liberado bajo el Programa Alternativas de Detención (ATD, en inglés), el cual permite a los no ciudadanos permanecer en libertad condicionada, mientras esperan una solución en tribunales.

El investigador del TRAC, Austin Kocher, destacó que cuando el presidente Joe Biden asumió la presidencia había 90,000 inmigrantes bajo ese program, pero ahora hay más de 182,000.

Estamos siendo testigos de un cambio profundo en las formas geográficas de vigilancia y control de los migrantes“, escribió Kocher.

Criticó esta política de control de inmigrantes, pues se justifica en “humanitarismo liberal”, pero se sustenta en las teorías “de una amenaza social, la mercantilización y el corretaje de datos personales”.

Kocher retoma los datos publicados por ICE sobre el incremento de inmigrantes bajo ATD, las cuales no considera “alternativas a la detención”.

“ATD representa la extensión geográfica de la lógica carcelaria en la vida cotidiana de las personas fuera de los muros de la prisión/detención, que se manifiesta en nuevas formas de muros digitales alrededor del hogar y el trabajo, y nuevas fronteras temporales en torno a horas y fechas específicas”, consideró.

El experto en inmigración está de acuerdo con las teorías de que estas alternativas de detención “no son alternativas de detención”, sino otras formas de la misma.