Scott Coffin, Investigador Científico de la Junta Directiva de Control de Recursos Hídricos del Estado de California

Puede que no lo sepas, pero las colillas de cigarrillos son una de las fuentes más grandes de contaminación por plástico en todo el mundo y pueden poner en peligro la vida marina y causar daño a los seres humanos. Cada año, las colillas de cigarrillos encabezan la lista de desperdicios que más se desechan en las playas y vías fluviales de California. En 2017, se recogió la increíble cifra de 203,474 colillas en las playas de California, durante una limpieza costera internacional.

Probablemente veas una de las fuentes más comunes de microplásticos todos los días, ya sea en el suelo, estacionamientos, veredas y calzadas o en la playa: las colillas de cigarrillos. Los cigarrillos desechados contienen filtros de plástico que pueden descomponerse en microplásticos que a su vez contaminan el suelo y las fuentes de agua y perjudican nuestra salud. De hecho, cada filtro de cigarrillo contiene al menos 15,000 hebras de fibras microplásticas.

Pero… ¿qué son exactamente los microplásticos y por qué debería importarnos? Los microplásticos son diminutos trozos de plástico que miden menos de cinco milímetros; es decir, del tamaño de una semilla de sésamo o incluso más pequeños. La mayoría de los microplásticos tardan mucho tiempo en degradarse en el medio ambiente, lo que significa que cuando entran en nuestro medio ambiente, la fauna marina y otros animales pueden confundirlos con comida, por lo que con el tiempo pueden llegar a dañar ecosistemas enteros.

Debido a su diminuto tamaño, es difícil eliminar los microplásticos de nuestras fuentes de agua y alimentos. Se han encontrado microplásticos en el agua de mar, en el agua que usamos en casa y en el agua que fluye por las calles cuando llueve. Podría sorprenderte saber que los estadounidenses ingieren varios cientos de miles de partículas de microplásticos al año. Los microplásticos son tóxicos que contaminan los alimentos que comemos, el agua que bebemos y el aire que respiramos. Según estudios recientes, se han encontrado microplásticos en los pulmones, la placenta y la sangre de los seres humanos; y estos microplásticos han sido relacionados con problemas de fertilidad, daños intestinales e incluso mutaciones en el ADN.

La industria del tabaco sigue siendo una de las principales contaminadoras por plástico en todo el mundo. Cada año, la industria del tabaco produce seis billones de cigarrillos, y la mayoría tienen filtros de plástico. Se calcula que más de 4.5 billones de colillas acaban en el medio ambiente.

No se puede negar que los residuos de los productos del tabaco producen una enorme contaminación por plástico que causa daños irreparables a nuestro medio ambiente, a nuestras fuentes de alimentos y a nuestros cuerpos. Puedes obtener más información sobre los daños medioambientales causados por los productos del tabaco en www.undo.org.