Tiendas de campaña, tarpas y otra clase de debrís, tales como ropa vieja, muebles rotos y comida echada a perder, son varios de los artículos que bloquean las aceras de la ciudad. Sin embargo, durante una reunión de la Junta de Supervisores que se llevó a cabo el pasado 9 de enero de 2024, los supervisores aprobaron nuevas restricciones sobre los lugares donde las personas sin hogar pueden establecer campamentos.
Cambios a una ordenanza anti-campamentos del 2021 que vigila dónde una persona puede acampar o poner sus pertenencias.
Esta política del 2021 prohibió a las personas sin hogar acampar en áreas como parques, calles o aceras.
Los nuevos cambios entrarán en vigor a partir del 10 de febrero y cualquier campamento de personas sin hogar en una "Zona Especial de Cumplimiento" será eliminado inmediatamente. La policía ya no tendrá que avisar con 72 horas de anticipo.
La antigua política de publicar primero una advertencia de 72 horas y luego regresar al sitio tres días después para eliminar los campamentos ilegales era redundante y una pérdida de tiempo, recursos y dinero, según el supervisor del condado de Kern, Jeff Flores, todas han pasado ordenanzas en los últimos tres años que enfatizan la prohibición de poner tiendas de campaña cerca de zonas escolares y otros edificios, bloqueando aceras o acampando cuando un refugio se encuentra disponible y cerca.
La ordenanza actualizada establece que se creará una zona de aplicación si el condado considera que acampar a menos de 500 pies de un lugar creará una amenaza para la salud, la seguridad o el bienestar público.
Lideres en otras comunidades y municipalidades a través de California, empujados hasta el final por los masivos campamentos y residentes enojados, están tomando diferentes pasos para erradicar estos campamentos. Estas ciudades incluyen a Los Ángeles, Milpitas, Elk Grove, Sacramento, Oakland y Santa Cruz.
Sin embargo, el estado y sus funcionarios no han querido seguir estas leyes anti-campamento. Dos propuestas apoyadas por republicanos pueden hacer que se tomen los pasos necesarios para hacer ilegal que personas en situación de calle pudieran acampar en ciertas áreas, incluyendo zonas escolares, a través del estado. Hasta ahora, el único involucro del estado para la administración de campamentos ha sido restringida a agencias como Caltrans y la Patrulla de Caminos de California que son utilizados para limpiar los campamentos en propiedad del estado.
Los funcionarios también agregaron los centros para personas mayores a la lista de lugares donde las personas sin hogar tienen prohibido acostarse o acampar cerca.

Las áreas que rodean una comunidad de casas pequeñas de Oildale, The Supportive Services Villages, ubicadas junto al Centro para Personas Mayores de Rasmussen, ahora serán la primera 'Zona de Cumplimiento Especial' bajo esta política actualizada.
Las nuevas ordenanzas, las cuales vienen con severas penalidades que pueden incluir una multa severa o encarcelamiento, se han convertido en el enfoque de un gran debate. Defensores de las personas en situación de calle discuten que las leyes son inconstitucionales y crueles, mientras que otros vecinos dicen que no han hecho lo suficiente. La aplicación de estas ordenanzas se estimula basados por quejas, y muchas de las ciudades no tienen los recursos necesarios para movilizarse y erradicar los campamentos.
Al mismo tiempo, la falta de viviendas asequibles es un gran problema. Los altos costos de rentar una vivienda han forzado a multitudes de californiano a irse a vivir a la calle, donde se enfrentan con la escasez de camas en albergues, tratamiento para la adicción y ayuda para la salud mental. Y aunque estas leyes pueden mostrar un mejoramiento para los oficiales municipales, quienes están bajo inmensa presión para limpiar las calles de sus ciudades, sin tener lugares para las personas en situación de calle, ellos siguen mudándose de calle en calle alrededor de las ciudades.

Flores dijo que le gustaría que los supervisores consideraran una zona especial de aplicación de la ley en East Niles, cerca de la escuela Horace Mann.
Ningun líder liberal de California desea ser acusado de “criminalizar” el estar en estado de calle. Ya que muchas de las ordenanzas o leyes pasadas para erradicar el anti-campamento, son diseñadas para empujar los recursos disponibles.
En un veredicto hecho por la Corte de Apelaciones del 9º Circuito en el 2018. En el caso Martin V Boise, la corte dio veredicto que una persona no puede ser penalizada por dormir en propiedad pública, si es que no existe otra opción, en la cual muchas de las ciudades lo han interpretado como un veredicto indicando que no pueden quitar un campamento a menos de que tengan suficientes camas en los albergues para los residentes desplazados.
De tal modo que muchas ciudades han tomado ventaja de este hoyo en la ley para tomar ventaja de sus leyes anti-campamento, por que aunque no tengan espacio en sus albergues, ellos pueden hacerlo ilegal de dormir al aire libre en ciertos lugares o a ciertas horas. Especialmente cuando saben que los albergues operados por la ciudad y por el condado están a máxima o casi a máxima capacidad. Sabiendo que existen listas de espera que por lo normal son muy largas de personas que esperan obtener una vivienda asequible.
James Zervis, administrador del Condado de Kern, indicó en una entrevista con el diario The Bakersfield Californian, que el condado ha basado su programa bajo el modelo utilizado en el Condado de Los Angeles, y él cree que Kern tiene los servicios necesarios en lugar para imponer reglas más estrictas sobre los campamentos públicos.
A modo de referencia:
https://calmatters.org/housing/2023/04/california-homeless-city-laws/
