Sacramento, CA.-  A fin de llevar soluciones a problemas críticos que enfrentan los californianos día a día, la Fundación James Irvine reconoció a líderes que promueven innovación y solución a desafíos críticos en California a fin de establecer mejores condiciones de vida y crear más oportunidades para los ciudadanos.

   La Fundación James Irvine entregó en este 2024 los premios a ganadores de este programa que trabajan diario para crear soluciones a problemas cotidianos de los ciudadanos en el estado de California, los desafíos que se encuentran en las comunidades inciden en una mejor condición de vida y ofrece más oportunidades a las personas que lo necesitan.

   En conferencia de prensa organizada por Ethnic Media, Fundación James Irvine premió a los liderazgos que se enfocaron en temas coyunturales como la educación, igualdad, discriminación, migración y salud.

   Cada año, la Fundación James Irvine honra a los líderes por promover soluciones a desafíos críticos que afectan a millones de personas en el estado. Los ganadores del premio de este año hablaron sobre problemas particulares que abordan sus organizaciones, sus compromisos personales con estos problemas y las soluciones únicas que están promoviendo para generar cambios. Los Premios al Liderazgo demuestran la premisa de que el cambio puede ocurrir incluso frente a los problemas de California.

   A pesar de vivir tiempos difíciles tanto en la economía como la política, los premiados fueron reconocidos por su trabajo e insistencia en ayudar a encontrar soluciones en temas coyunturales que aquejan a las comunidades californianas.

   En este contexto, dos de los premiados en 2024, Elizabeth Baham y Héctor Camacho de la Universidad Reach, hablaron de la crisis docente que enfrenta California con 10 mil vacantes en este rubro además de que el 20 por ciento de los educadores planean irse en los próximos tres años. Comentaron que los estudiantes ingresan a las escuelas todos los días con permisos temporales o maestros poco preparados y muchos no ven líderes que reflejan su propio trasfondo cultural.

   Baham dijo que la escasez de maestros hace que las clases en las escuelas sean más nutridas de alumnos con la consecuencia de que la calidad de enseñanza se reduce significativamente. También señaló que “la emergencia es ahora, no queremos tener niños con falta de conocimiento, ellos necesitan un espacio seguro donde no tengan daños psicológicos y emocionales”.

   Por su parte, Camacho habló sobre la falta de equidad en el acceso a la preparación de los maestros, subrayó que la mayoría de los profesores son caucásicos y resaltó que hay que poner atención en la preparación de maestros y en la certificación que deben tener para mejorar la calidad educativa.

   Mientras, Brian Poth y Nick Vargas que se conocieron en la ciudad de Visalia se dieron cuenta de la necesidad de luchar constantemente por encontrar aceptación como jóvenes LGBTQ. Ya como adultos jóvenes, buscaron la libertad y oportunidad en las grandes ciudades. Entonces decidieron trabajar juntos para construir la comunidad que tan desesperadamente se necesitaba y se propusieron crear un espacio seguro, para que los jóvenes no sientan la necesidad de escapar como lo hicieron ellos. Fundaron The Source LGBT+ Center en 2016 con diversos apoyos que consiguieron.

   Antes, cuenta Vargas, durante sus estudios en la secundaria, se dio cuenta que era gay “mis padres eran trabajadores agrícolas”, en ese entonces no había proveedores de salud mental y por eso se convenció de trabajar con Brian para contar con un lugar seguro para personas LGTBQ en Valle Central “buscamos acortar la brecha en los servicios” hacía esta comunidad.

   Desde entonces, The Source se ha convertido en el centro LGBTQ más grande entre Sacramento y Los Ángeles y ha brindado servicios a más de 24 mil personas sólo el año pasado. La organización ofrece más de 30 programas que incluyen prevención y apoyo al VIH, oportunidades de liderazgo juvenil, recursos transgénero, un centro de acogida, capacitaciones sobre competencia cultural y eventos comunitarios. Su enfoque innovador garantiza que todas las personas LGBTQ+ de la zona tengan acceso a la atención y comunidad que necesitan para vivir una vida sana y plena.

   Sobre el tema de discriminación y odio, Manjusha Kulkarni de Equity Alliance contó su historia que vivió al lado de sus padres que eran discriminados en tema de trabajo, dijo que cuando sus padres demandaron por esas practicas y ganaron pudo ver que Stop Hate -Detener el Odio- es bueno para las comunidades. Dijo que en California se trabaja por evitar el odio y la discriminación hacía minorías étnicas.

   Después de participar en un trabajo crítico en materia de derechos civiles y derecho de la salud y política, a Kulkarni se le encomendó dirigir AAPI Equity Alliance en 2017. Kulkarni dirigió la organización hacia una nueva era, haciéndola crecer desde detrás de escena a una que lidere un trabajo innovador en el acceso a la atención médica, violencia interpersonal y salud mental. AAPI Equity Alliance es ahora una coalición de más de 40 organizaciones que atienden a más de 1,6 millones de asiáticoamericanos e isleños del Pacífico en Los Ángeles, ahí se enfrenta la discriminación, se lucha contra las disparidades en la salud mental y se presiona para lograr cambios legales y políticos.

   Michele Siqueiros quien creció viendo a su madre trabajadora, una inmigrante y costurera, luchó con problemas económicos y dificultades personales. Fue la primera en su familia en ir a la universidad. Ahora, durante 20 años en The Campaign for College Opportunity, ha defendido políticas y iniciativas que han arrojado resultados tangibles, incluidas vías de transferencia más claras entre la comunidad universidades y el sistema CSU.

   The Campaign proyecta que California enfrentará un déficit de 1,65 millones de trabajadores con títulos universitarios para 2030, su papel es más crucial que nunca. La Campaña está dedicada a garantizar acceso equitativo y éxito en la universidad, particularmente para latinos, negros y asiático-americanos subrepresentados y estudiantes nativos de Hawái/Isleños del Pacífico (NHPI) e indios americanos/nativos de Alaska (AIAN).

   Blanca Meléndrez y Amina Sheik Mohamed, quienes sirven como Director Ejecutivo y Director respectivamente de en la UC San Centro de Salud Comunitaria (CCH) Diego ACTRI en San Diego, adelantan un modelo de transformación liderado por la Comunidad que activa soluciones diseñadas por la comunidad para abordar los determinantes sociales. de salud. Bajo el liderazgo de Meléndrez, CCH ha puesto a prueba programas de promoción de la salud adaptados a la población y apalancó más de $80 millones para apoyar iniciativas de CCH que abordan una amplia gama de necesidades. Uno de los programas emblemáticos de CCH es la Unidad de Salud para Refugiados (RHU).

    Fundada por Sheik Mohamed en 2017, RHU administra iniciativas que promueven el bienestar de los refugiados y familias. Una de esas iniciativas es la Coalición de Comunidades de Refugiados de San Diego, un colectivo de 12 grupos étnicos de organizaciones comunitarias.

   Cindy Downing quien se unió en San Francisco a la oficina de la Fundación Irvine en 2016, se desempeña como asistente ejecutiva y asociada del programa antes de ser nombrado Oficial de programa en 2019. En este puesto, supervisa la Fundación James Irvine, dijo que Irvine destaca a estos líderes y ayuda a compartir sus enfoques como formuladores de políticas y pares con subvenciones a cada organización con $250,000 y ofrece servicios adicionales como recursos para comunicaciones estratégicas, servicios técnicos asistencia y apoyo al desarrollo de capacidades.

   Concluyó diciendo que ya se están recibiendo las propuestas de nominación para los liderazgos de 2025, invitó a la comunidad a proponer a personas que trabajen en beneficio de sus comunidades en California.