A pesar de ser de profesión cirujano dentista no tiene hogar y sufrió los embates de la pandemia del Covid

Actualmente vive en departamento infestado de chinches y cucarachas que le dio la Housing Autority

Bakersfield, CA.- Haber recorrido diversos refugios para personas sin hogar en Bakersfield ha sido una odisea para Antonio Vargas León, quien emigró de México a Estados Unidos desde el año 2000, tal vez el nuevo siglo le deparaba duras experiencias en su andar por territorio estadounidense. Desde hace 5 años comenzó su andar en los refugios del Condado de Kern, tras haber tenido diferencias con su esposa y quedarse sin hogar.

   Vargas León, de profesión Cirujano Dentista, de mirada viva y muy elocuente y quien vive en Bakersfield, platica a El Popular que su primer refugio y mala experiencia con la discriminación fue el de La Misión al Este de esta ciudad, donde cuando comenzaba la pandemia de Covid, vivía en la calle, cuenta que, antes, una ocasión en la que entró a asearse en los baños de la Universidad CalState un vigilante lo corrió del lugar y no lo dejó terminar de lavar su cara.

   “En La Misión de la calle 21 estuve y ahí contraje el virus del Covid, eso fue en el año 2020, Durante ese tiempo recuerda que acudió al hospital Mercy de donde recibió odio y discriminación porque no atendieron por el Covid “me dijeron, teme largas, tu eres doctor y te puedes curar”, así fue como lo hizo, “me aplique medicina yo mismo, me curé no sin antes pasar los estragos de enfermedad” la cual lo dejó mermado físicamente.

La vivienda es parte del edificio donde se encuentra el billar Lazo’s. Fotos: Jorge Camacho / El Popular

   Luego, en ese andar, dijo que, en Los Terrenos de la Feria del Condado de Kern, lo quisieron meter a confinamiento por el virus “yo me imaginaba como en los tiempos de la Alemania nazi, preferí no hacerlo” y ahí, la jefa de enfermeras lo corrió también, sintiendo que una vez más era discriminado por actitudes de odio de lugares donde impartían atención médica.

   Con ese sufrir, Vargas León, andaba viviendo por las calles de Bakersfield donde ha conocido las inclemencias del tiempo, lluvia, frío, calor y hambre, desprecio y odio, cuando lo encontraron personas del Ministerio Flood, quienes se encargan de apoyar a los sin hogar, se acercaron a él y tras mostrarles que tenía una prueba Covid negativa, lo llevaron al otro refugio llamado Navigation Center de la Brundage Lane donde los primeros meses vivió bien, sin embargo, luego de ese tiempo fue objeto de envidia y odio, ya que una enfermera practicante del refugio no lo veía con buenos ojos.

   No obstante, en el refugio de Navigation un buen día se detectaron 10 casos de infectados por virus del Covid, en ese lugar estaban entre 60 y 70 personas sin hogar, fue que se tomó la decisión de meter en cuarentena el lugar y no dejar salir a nadie, incluyendo a Vargas León, quien suplicaba que lo dejaran salir ya que es diabético y necesitaba conseguir su insulina, pero le gritaron “no te voy a dejar salir” a pesar que les mostraba su prueba negativa de Covid. Después de una odisea y de que la doctora González del KMC llegó a verlo al refugio, ahí se decidió que podía salir a conseguir comida ya que le proporcionaban era mínima.

   Recuerda que en una ocasión en el baño del refugio cuando fue hacer sus necesidades fisiológicas, se encontró con una persona desfallecida y al parecer sin vida, estaban un asistente y un policía, el de inmediato comenzó a darle masaje cardiaco que aprendió de su profesión de dentista y logró reanimar al joven que había sufrido de sobredosis.

   Pero esa acción resultó incómoda para las autoridades del lugar ya que se podían dar cuenta que no contaban con el aparato de reanimación (CPR), por lo que “de repente me borraron del sistema de residentes del refugio, era como si yo no existiera ahí”, cuando quiso entrar el vigilante lo detuvo y le dijo “no puedes entrar, si no te retiras voy a hablar a la policía, no vives aquí”, dijo.

   Eso fue motivo para que recibiera una orden de presentación en la Corte de Bakersfield acusado de felonía y todo eso porque lo borraron del sistema del refugio y quiso entrar, ahí, una vez más recibió odio y discriminación ya que el juez de ascendencia asiático le dijo que lo iba a perdonar, pero con la culpa de felonía.

   “Yo me opuse y se lo dije a mi abogado defensor público, les dije que iba a acudir a mi embajada a quejarme por ese abuso conmigo ya que no había cometido ninguna falta. Fue cuando habló el abogado con el juez y lo llevaron a otra audiencia, para que le dijeran que le iban a dar el documento sin felonía”, logró defender su derecho.

   Después, nuevamente el Ministerio Flood lo volvió a ayudar, consiguió que el Housing Autority le consiguiera donde vivir y pudo estar 30 días en el Motel 6 de Olive Drive al Oeste de Bakersfield, sin embargo, para renovar su estancia le dieron un “voucher” vencido y no podía pagar, el manager no lo miraba bien, sin embargo otra supervisora lo apoyó y estuvo en el hotel Quality Inn de donde los evacuaron tiempo después.

   Mas adelante lo asignaron a unos departamentos al Este de Bakersfield de donde fue objeto de robo de sus pertenencias entre ellos 3 guitarras, una tableta, 2 celulares, ropa, un reloj de pulso y hasta el aparato de “Alexa”, Vargas León cree que fueron personas encargadas de los mismos departamentos. “ahí corrían a los latinos y afroamericanos que no estaban de acuerdo con el manager”.

   Pero su sufrir no ha terminado, ya que el lugar donde está, ubicado en la 21 y la Baker, se encuentra infestado de chinches y cucarachas, lo que considera como un problema de salud pública ya que se pueden contraer diversas enfermedades como la tifoidea y la salmonelosis, entre otras.

   “No soy rico, he vivido en la calle, he sido presa de odio y discriminación, perdí a mi familia, mi esposa que tiene mal de Parkinson y a mis dos hijos. Ahora enfrenta esa incertidumbre de vivir en un lugar que no es apto para vivir sin temor a enfermarse. Pero sigue su lucha por poder vivir dignamente en Bakersfield. Actualmente Antonio Vargas es ciudadano americano por naturalización.

   Los crímenes de odio se pueden presentar de improviso y para ello las personas deben saber cómo reaccionar y a quien acudir para pedir ayuda, en caso de emergencia llame al

911 o acuda a un hospital local si necesita atención inmediata. La Unidad de Servicios a las Víctimas de la Fiscalía General de California ofrece a las víctimas de delitos y a sus familias apoyo e información en todo el proceso penal. Para obtener más información, llame al (877) 433-9069 o visite oag.ca.gov/hatecrimes. También se debe conocer que la ley de California prohíbe a las autoridades policiales preguntar a las personas, incluidas las que denuncian o son víctimas de posibles delitos, sobre su situación migratoria.

   Asimismo, se encuentran las autoridades locales de esta ciudad, Departamento de Policía de Bakersfield, 661-427-7111; Kern County Sheriff Office (Comisaria del Condado de Kern) al teléfono 661-861-3110; o llamadas anónimas al 661-322-4040.

"Este recurso es apoyado en su totalidad o en parte por fondos proporcionados por el Estado de California, administrados por  la Biblioteca Estatal  de California en asociación con el Departamento de Servicios Sociales de California y la Comisión de California sobre Asuntos Americanos de Asia e Islas del Pacífico como parte del  programa Stop the Hate. Para reportar un incidente de odio o un crimen de odio y obtener apoyo, vaya a CA vs Hate".