Los Ángeles, 30 dic (EFEUSA).- El congresista demócrata Mark DeSaulnier aseguró hoy haber salido del Centro de Detención del Condado de West en Richmond (California) "con más preguntas que respuestas", luego de haber visitado el lugar a partir de quejas por malos tratos.
â¨â¨DeSaulnier solicitó una investigación sobre las denuncias de detenidas que aseguran pasar encerradas 23 horas al día y usar bolsas de plástico para hacer sus necesidades fisiológicas.
â¨â¨"Los informes recientes de detenidos de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) que fueron maltratados en el Centro de Detención del Condado de West en Richmond son serios y merecen una investigación", dijo a Efe DeSaulnier.
â¨â¨El político realizó una visita esta semana al centro, que está ubicado en su distrito y es operado por el Departamento del Alguacil del Condado de Contra Costa, bajo un contrato firmado con el ICE.
â¨â¨"Después de recorrer las instalación me fui con más preguntas que respuestas", dijo DeSaulnier.
â¨â¨"Si bien la investigación interna de la oficina del Sheriff es un primer paso importante, se necesita una investigación independiente de un tercero", agregó.
â¨â¨La exigencia sobre una investigación del legislador se da al mismo tiempo en que un estudio de las organizaciones Detention Watch Network y Center for Constitutional Rights reveló que ICE ignora las normas de responsabilidad y transparencia que exige el Congreso.
â¨â¨El estudio se basa en los contratos para albergar un promedio de 35.929 inmigrantes detenidos en 201 cárceles, la mayoría operadas por contratistas privados.
â¨â¨El congresista, que llevó sus preocupaciones a Washington DC, aseguró que es necesario que se llegue al fondo de lo que está sucediendo.
â¨â¨Un reporte del periódico San Francisco Chronicle sobre las condiciones de las reclusas en West County Detention Facility en la ciudad de Richmond, por un lado, y la historia de la hondureña Dianny Patricia Menéndez, por otro, llamaron la atención del legislador.
â¨â¨Según el periódico, Menéndez habría suplicado a un juez de inmigración que la deportara a su país porque no aguantaba estar encerrada en la celda 23 horas y tener que usar una bolsa de plástico como baño.
â¨â¨La mujer prefirió la expulsión del país a pesar de ser madre de dos estadounidenses y poseer una casa en el sur de California.
â¨â¨A este caso se suma una carta firmada por 27 mujeres inmigrantes, detenidas en el mismo centro.
â¨â¨En la misiva, enviada en septiembre a activistas en San Francisco, las reclusas se quejaron de los mismos abusos de confinamiento e higiene. EFEUSA
