El centrocampista croata del Real Madrid, Luka Modric, ha sido designado como ganador del ‘Balón de Oro’ de 2018, premio que entrega la revista deportiva francesa ‘France Football’, tras superar en la votación al delantero portugués de la Juventus, Cristiano Ronaldo, y al delantero francés del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann.
El jugador madridista, de 33 años, se convirtió en el primero de su país en conquistar este reconocimiento y el primero en poner fin a la era dominante en este premio que habían conformado el argentino Leo Messi y el propio Cristiano Ronaldo desde 2008.
Los últimos diez ganadores del ‘Balón de Oro’ se lo habían repartido entre ellos de forma equitativa, cinco para el de Rosario y cinco para el de Madeira, que vio frenada su racha tras sus victorias en los dos últimos años y, ausente como ya estuviese en agosto y en septiembre en las galas de la UEFA y The Best, cedió su trono a su excompañero, al que todas las apuestas e informaciones de los últimos días señalaban como favorito.
De todos modos, la segunda plaza del ‘voraz’ goleador, que en 2017 ‘sólo’ ganó la ‘Champions’ por quinta ocasión, fue una relativa sorpresa ya que relegó a la tercera plaza al otro teórico favorito, un Griezmann al que no le valió el peso de la conquista del Mundial, de la Liga Europa, de la Supercopa de Europa y un buen número de goles.
El talentoso futbolista croata vio premiado así su positivo 2018 tanto a nivel de clubes, con la conquista de la tercera Liga de Campeones consecutiva, cuarta en total, como de selección, con la que disputó una histórica final del Mundial de Rusia, saldada con derrota ante Francia por 4-2. Pese a todo, le concedieron el ‘Balón de Oro’ del torneo, premio al que le siguieron el de ‘Mejor Jugador de la UEFA’ y ‘The Best’ de FIFA, y por último el de más prestigio que sirve para cerrar un gran año a nivel personal con este trofeo.
El de Zadar fue una de las piezas claves del combinado balcánico para rozar la gloria mundialista que se le había negado también a la otra gran generación dorada del fútbol croata, la que en 1998 estuvo cerca de amargarle la fiesta a la anfitriona Francia. De ese grupo de jugadores, su goleador, Davor Suker, fue segundo en el Balón de Oro de aquella edición
